En Barrie (Ontario, Canadá) el invierno es largo y además hace un frío de esos que calan hasta los huesos. Además como está junto a la zona de los Grandes Lagos, las nevadas son muy abundantes e intensas. Ocurre que cuando llega una masa de aire frío polar, muy frecuente por esas latitudes, y choca con esas grandes masas de agua, las nubes se alimentan de mucha humedad, dejando grandes cantidades de nieve.
Esto empieza a ocurrir ya en noviembre, y se puede seguir viendo buenas nevadas también en marzo. Con estas condiciones no es de extrañar que por la zona se hayan ido construyendo varias estaciones de esquí. Horseshoe, Snow Valley o Mount St. Louis entre algunas de ellas. Suelen ser pequeñas o de mediano tamaño porque no hay montañas muy altas, pero lo que sí tienen garantizado es mucha nieve toda su temporada.
Pero mientras en las estaciones de esquí toda esa nieve siempre es bien agradecida, porque además están acostumbrados a gestionarla para que no interfieran en las operaciones diarias, en la propia ciudad de Barrie hay que ir limpiándola constantemente para que tampoco cree problemas, aunque en este caso de circulación.
Pero es tanta y las temperaturas son tan bajas en invierno, que cuando la retiran se queda donde esté durante meses. Luego llega el verano, con temperaturas mucho más suaves que alcanzan fácilmente los 25 grados centígrados (lo que permite incluso un turismo casi de playa de las aguas de sus grandes lagos) y toda esa nieve se iba derritiendo diseminada por diferentes montones de la ciudad. Así que las calles estaban siempre mojadas y llenas de sedimentos, ramas, y suciedad en general arrastrada por el agua lo que aumentaba mucho más la sensación de calor por la humedad de los grandes lagos, que por lo general es de 34 a 35ºc.
Este año tomaron una decisión estratégica. Buscaron un sitio grande donde acumular esa nieve. Toda. Llegaron a crear una montaña tan alta como un edificio de 10 plantas. Y eso que además estaba bien compactada.
Con esto lo que han logrado son dos cosas. Por una parte que ese agua fruto del deshielo esté en una zona controlada (vamos, que no se vaya el agua calle abajo por donde le de la gana). Pero además como toda esa nieve está compactada, se va deshaciendo muy poco a poco, lo que hace que toda esa mezcla de barro, ramas, sedimentos e incluso basura que las máquinas y camiones recogían junto a la nieve, pues ahora no salga arrastrada calle abajo.
Ahora simplemente va 'bajando' lentamente a medida que la nieve se va deshaciendo. Este pasado 3 de julio el ayuntamiento publicó algunas fotos de su montaña de nieve y todavía seguía ahí. Y ojo, todavía con unas dimensiones colosales para la época. Según los cálculos del Departamento de Parques y Jardines de Barrie, tiene una altura de algo más de 5 metros, y una base de otros casi 31 metros.
Además, previo a este proyecto, en verano del año pasado se creó una gran base de asfaltó en esa con un material especial para que deje pasar el agua pero retenga los sedimentos. Se le llama snow-melting facility (instalación de derretimiento de nieve). Aunque en este caso no se han dado muchos detalles, a veces bajo esta plataforma se hace una instalación de tuberías de agua caliente para acelerar el deshielo.
En todo caso, como ahora todos esos restos se quedan ahí y ya no van calle abajo, cuando todo se haya fundido solo tendrán que pasar con una excavadora, llevarse las ramas, piedras del barro y la basura y después barrer todo aquello para que quede como si nunca se hubiera construido una montaña artificial ahí.
La temperatura ya ha empezado a subir en Barrie. Ayer alcanzaron los 25 grados, pero como hay muchísima humedad, la sensación de calor son unos bochornosos 34-35 ºC. Así que a esa montaña de nieve no le debe quedar mucho más.

La nieve de Barrie acumulada en el snow-melting facility.

Ahí debajo sige la nieve del invierno acumulada en Barrie. Lo que da una idea de la cantidad de basura y sedimentos que después acababan por las calles de la ciudad
