Mientras en España apenas ha sabido apostar por el telecabina como herramienta para desestacionalizar las estaciones de esquí, en el Pirineo francés llevan décadas abriendo con éxito en verano para ofrecer actividades a las que solo se accede a través de este tipo de remonte. Un sistema que permite limitar el número de turistas que suben y que además evita la huella de carbono en altiura.
Los telecabinas de las estaciones de esquí y montaña del Pirineo francés arrancan de nuevo en verano desde el Atlántico al Mediterráneo para hacer más accesibles 5 experiencias únicas y fáciles para realizar a pie con los amigos, la familia o la pareja.
Artouste: paseo en tren a 2.000 metros
En el valle de Ossau, uno de los territorios más auténticos del Pirineo francés, se tiene que tomar el telecabina desde Fabrèges para llegar al mítico Tren de Artouste, Construido en 1924 para transportar obreros y materiales durante las obras hidroeléctricas de la zona, ahora sirve para hacer paseos turísticos de alta montaña
De hecho, aquel antiguo ferrocarril de servicio se ha convertido en uno de los grandes iconos turísticos del Pirineo francés. Durante 55 minutos recorre balcones suspendidos a más de 2.000 metros de altitud, atravesando laderas imposibles y ofreciendo vistas privilegiadas sobre el lago de Fabrèges y las montañas del Parque Nacional de los Pirineos. La estrella del paisaje aparece constantemente en el horizonte: el Pic du Midi d’Ossau, una silueta volcánica, reconocible, instagrameable y que domina todo el valle.
Al final de esta línea ferroviaria de Artouste comienza la Ruta de los Lagos. El sendero serpentea entre lagunas de origen glaciar, torrentes de agua cristalina y bloques graníticos modelados por los hielos durante miles de años.
Pic du Midi: Para ver una vez en la vida
Existen miradores espectaculares y el Pic du Midi. Aquí el teleférico se toma en La Mongie, y tras salvar más de mil metros de desnivel se alcanzan los 2.877 metros. No se puede llegar más alto en remonte en todo el Pirineo lo que la convirte en una de las cimas más emblemáticas de esta cordillera que separa España y Francia de Atlántico a Mediterraeo. Desde finales del siglo XIX alberga un observatorio astronómico de referencia internacional que ha contribuido a numerosos descubrimientos científicos.
Pero la verdadera magia se encuentra fuera de los telescopios. En los días despejados, la vista alcanza centenares de kilómetros. Ante el visitante aparecen el Vignemale, el Monte Perdido, el Néouvielle y decenas de cumbres que forman uno de los panoramas montañosos más extraordinarios de Europa.
Los montañeros locales recomiendan madrugar. Al amanecer, los valles suelen permanecer cubiertos por un mar de nubes mientras las cumbres emergen como islas suspendidas en el cielo. Es una imagen difícil de olvidar.
La experiencia culmina en la pasarela suspendida sobre el vacío, una plataforma que literalmente permite caminar por encima de los Pirineos.

Un puente panorámico clavado literalmente en la roca, complementa la experiencia de subir al Pic du Midi
Impresionantes tresmiles en Luchon Superbagnères
Durante décadas, Luchon-Superbagnères fue considerada uno de los grandes balcones naturales del Pirineo central. Hoy, gracias al nuevo telecabina que conecta directamente con Bagnères-de-Luchon, vuelve a ocupar el lugar que merece.
La subida ya constituye un espectáculo. A medida que la cabina gana altura aparecen algunas de las montañas de más de tres mil metros más prestigiosas de la cordillera: el Aneto, la Maladeta, el Posets, el Crabioules o el Grand Quayrat.
Recomendamos la ruta que conduce hacia las crestas del Céciré. El sendero discurre entre pastos de altura y magníficos miradores sobre el valle de Luchon. Desde algunos puntos parece posible tocar con la mano los grandes tresmiles fronterizos. En verano es posible degustar quesos de sus pastos en refugios y restaurantes.
Senderismo y aguas termales en Ax 3 Domaines
No hay nada como caminar por la estación de esquí de Ax 3 Domaines por la mañana y relajarse en sus aguas termales por la tarde. Ax-les-Thermes aprovecha sus manantiales calientes desde la Edad Media, cuando los caballeros que regresaban de las Cruzadas utilizaban estas aguas sulfurosas para curar heridas y aliviar el cansancio acumulado durante las campañas militares.
Hoy, el telecabina permite acceder cómodamente a los senderos de Ax 3 Domaines. El más recomendado es el del Lac de Campauleil, un rincón tranquilo rodeado por las siluetas del Pic de Savis y del Pic de Carrouch. El camino atraviesa bosques, praderas y pequeños cursos de agua donde el silencio sólo se rompe por el sonido de los arroyos. Ya sea bañarse los pies en la fuente pública o disfrutar de las aguas termales de los Bains du Couloubret es una auténtica gozada.
Paisajes secretos del Capcir en Les Angles
La estación de esquí-pueblo de Les Angles ofrece un Pirineo diferente. Más abierto, más luminoso y marcado por la presencia de grandes lagos y extensos bosques de pino negro. El telecabina facilita el acceso a numerosos senderos panorámicos que recorren la meseta del Capcir. Destaca la ruta hacia los lagos de Balcère, uno de los parajes más tranquilos y fotogénicos de la región.
Desde los puntos más elevados aparece el macizo del Carlit, techo de los Pirineos Orientales. Sus formas graníticas dominan un paisaje donde conviven huellas glaciares, antiguos pastos de montaña y una biodiversidad excepcional. Al finalizar la excursión merece la pena detenerse en el lago de Matemale, conocido como el pequeño Canadá de los Pirineos por la belleza de sus bosques y la tranquilidad de sus aguas.

Unos días antes de su reapertura para el verano, el Telecabina de Les Angles fue objeto de una revisión tras la temporada de esquí




