La temporada de esquí en Italia se abre antes que en ningún otro país de hemisferio norte gracias a que Stelvio solo se pone en marcha a partir de finales del mes de mayo. Entonces si nada se tuerce, se mantiene operativa hasta el 1 de noviembre. Para esa fecha otras estaciones del país llevan ya unas pocas semanas con sus remontes en marcha y toman el relevo.
Stelvio este año ha abierto exactamente el sábado 30 de mayo. Lo hace tan tarde porque la carretera de acceso no se limpia de nieve en invierno. Cae tanta nieve y las condiciones meteorológicas son tan adversas, que sería muy complicado mantener esa calzada abierta. No solo por las nevadas, sino por los aludes que van cayendo durante esos meses.
Así que ya en primavera, cuando la situación meteorológica se tranquiliza y el control de aludes es más estable, se puede abrir la carretera del Stelvio. Es un puerto de montaña muy apreciado por los aficionados a la moto por las 48 curvas cerradas que tiene, pero también por el fascinante paisaje que se puede disfrutar. Desde hace unos años, y a medida que las bicicletas han ido mejorando sus prestaciones, reduciendo su peso y hasta poniendo motor eléctrico, también se ve invadida de ciclistas.
Todos ellos e incluso los turistas que se hacen el Stelvio en coche para admirar el paisaje, tienen una parada induscutible en lo alto del puerto, a 2.757 metros de altitud. Allí se juntan motoristas, ciclistas, familias y hasta esquiadores. Sí, en pleno verano se puede ver mucha gente con esquís. Ahora la gran mayoría son ya corredores profesionales o miembros de ski-club que aprovechan uno de los cada vez más escasos glaciares para seguir haciendo algunos giros sobre la nieve.
Y precisamente nieve es lo que se han vuelto a encontrar todos ellos esta semana. Y es que pese a estar ya en el mes de junio, este miércoles una borrasca dejó una generosa nevada ya en la zona comercial y de restaurantes en la cota de los 2.757 metros, que más arriba ya en pistas se convirtió en una buena capa de unos 40 cm.
Los esquiadores que entrenan la han aprovechado bien, pero el personal de pistas también. Las máquinas compactaron rápidamente lo que ha caído, ya que todavía queda mucho verano por delante y tocará sufrir los rigores de las altas temperaturas.
Aunque aquello está muy alto, no es muy habitual una nevada ya a mediados del mes de junio. Pero ha sido un gran alivio para los responsables de Stelvio, ya que poco antes de tener que comenzar su temporada, se registraron temperaturas en mayo de unos 10ºc, que es lo que se suelen encontrar en julio.
Según la Agencia Italiana de Protección Civil, el Paso del Stelvio no es el único puerto de montaña afectado por el mal tiempo. Amplias zonas del norte de Italia se han visto afectadas por un periodo persistente de tormentas eléctricas y vendavales. Sin embargo, a finales de esta semana, el fenómeno parece estar remitiendo. Este viernes todavía había nieve en el Paso del Stelvio, pero ya parece estar derritiéndose.

