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Última actualización: 13/07/2026 a las 19:11:00 (CET)

Sacan nieve guardada y se ponen a esquiar en verano: son los Summer Rail Jam

Sacan nieve guardada y se ponen a esquiar en verano: son los Summer Rail Jam
Un Summer Rail Jam en Tyrol Basin
Se trata de algo casi único en el mundo, que se da en el Medio Oeste de los Estados Unidos. Allí guardan nieve del invierno para sacarla en verano. Al contrario de Europa, donde esta práctica se hace para adelantar el inicio de la temporada de esquí ya en otoño.

Mientras en Europa se guarda nieve del invierno durante todo el verano para sacarla en otoño y adelantar el inicio de la temporada de esquí aunque sea en una pista; en Estados Unidos se da el curioso caso de que buscan totalmente lo contrario: seguir esquiando.

Pasa especialmente en el Medio Oeste de los Estados Unidos. Allí las estaciones suelen ser pequeñas, con poco desnivel, y además no les cae las intensas nevadas de las Rocosas o la Sierra Nevada de California. En consecuencia las temporadas de esquí suelen ser cortas. Se ponen en marcha a finales de diciembre, y para el mes de marzo empiezan a cerrar. Para colmo el verano tampoco es que allí se pueda hacer mucha cosa. No tienen las montañas y valles de las cordilleras centrales de país y las temperaturas además tampoco invitan a hacer mucho senderismo. Así que se las han de ir ingeniando para atraer turistas regularmente.

Y una de esas opciones para atraer turistas son fines de semana de freestyle. Alguien comenzó con este hace unos 15 años, y desde entonces otras estaciones de esquí fueron copiando la idea. Hoy son ya casi una decena las que tienen lo que se ha bautizado como los “Summer Rail jams”.

No es esquí de verano en el sentido tradicional, ni tampoco una simple extensión de la temporada: es más bien una mezcla de ingeniería de nieve, cultura local de park y evento social tipo festival, concentrado en uno o dos días al año.

El caso más representativo es el de estaciones como Hyland Hills Ski & Snowboard en Minnesota, junto con otras del entorno de Wisconsin como Trollhaugen, Jay Peak en Vermont, o Buck Hill. Son centros invernales de baja altitud, con poca montaña real, pero con una gran comunidad de freestyle skiing y snowboard. Allí, la temporada de invierno es corta pero muy intensa, y la nieve artificial es prácticamente la base de todo el sistema. Eso ha creado una mentalidad distinta: si la nieve es algo que fabricas tú, también puedes intentar conservarla.

Trollhaugen

Personal prepara el Summer Rail Jam de Trollhaugen

Durante el invierno, estas estaciones producen nieve artificial de forma masiva, y lo hacen de manera especialmente bastante barata gracias a que si bien no nieva tanto, las temperaturas si son extremadamente bajas durante semanas. Cuando el frío es constante, los cañones trabajan mejor, con menos consumo energético, y el resultado es una nieve más seca y más fácil de compactar. Esto permite generar excedentes. En lugar de desaparecer al final de la temporada, parte de esa nieve se acumula en grandes montones.

Al final del invierno, la estación empuja toneladas de nieve hacia zonas sombreadas o protegidas, normalmente cerca de la base o en áreas bajas del terreno. Esa nieve se compacta con máquinas pisanieves hasta formar un gran bloque lo más denso posible. Después se cubre con materiales aislantes como lonas térmicas, serrín, astillas de madera o geotextiles. El objetivo no es mantenerla perfecta, sino reducir la pérdida progresiva durante la primavera y el verano. Aun así, se pierde volumen, pero lo suficiente suele sobrevivir para construir un pequeño recorrido funcional.

montones de nieve

El almacenamiento de nieve en estas estaciones no tiene el glamour de Europa, pero el objetivo es distinto: aguantar solo un fin de semana

Meses después, en junio, ese resto de nieve se extiende en una franja estrecha de pista. No es una estación abierta como en invierno, sino un espacio mínimo donde se monta un pequeño snowpark con rails, cajones y saltos bajos. Ese es el escenario del “Summer Rail Jam”.

El objetivo de estos eventos no es el negocio del esquí como tal, sino algo mucho más local y cultural. En el Midwest, donde el verano no es una temporada fuerte para el turismo de montaña, estas estaciones buscan mantener vida social en el complejo. El rail jam se convierte en una excusa para reunir a la comunidad: riders locales, clubes juveniles, familias y curiosos que van a ver algo que literalmente parece imposible, esquiar en pantalón corto sobre nieve en junio.

Pero el evento no es solo deporte. En la práctica se convierte en un pequeño festival. Ests días incluyen música en directo, con bandas locales y cada vez más DJs que pinchan hip hop, música electrónica ligera y a veces rock alternativo. El ambiente es más como un festival de barrio o esas fiestas del pueblo. Hay zonas de comida con food trucks o servicio de bar en la terraza del chalet: hamburguesas, barbacoa al estilo americano, perritos calientes, cerveza artesanal y bebidas frías. También es habitual en la terraza, gente que simplemente se queda a ver el evento sin entrar al snowpark.

En algunos casos, como Hyland Hills, el evento se ha ampliado incluso a otras actividades paralelas. Se ha añadido tubing sobre nieve almacenada, pequeñas competiciones abiertas y zonas de música en directo al atardecer. La idea es clara: convertir un recurso residual (la nieve que ha sobrevivido al invierno) en una excusa para un evento social de verano.

Lo interesante de todo esto es que refleja una lógica muy propia del Midwest. A diferencia de las grandes estaciones del oeste de Estados Unidos, que en verano tienen bicicleta de montaña, senderismo o telecabinas turísticas, estas estaciones pequeñas no tienen tanta oferta alternativa. Por eso, cualquier recurso se transforma en contenido. 

En el fondo, estos “summer rail jams” son una mezcla de ingeniería, cultura juvenil de freestyle y necesidad económica. Son eventos pequeños, muy localizados, pero con una identidad muy marcada: la idea de estirar el invierno artificialmente un fin de semana más, incluso cuando ya es verano en el calendario.

Con todo, parece que la idea ha ido calando a otras zonas de los Estados Unidos. Por ejemplo este próximo fin de semana en Cuchara Mountain Park, una estación de Colorado, ya en las Rocosas, que ha reabierto después de casi 20 años cerrada, también montan un evento de este tipo por primera vez. Amontonaron nieve a la sombra de los pinos y de momento se podrá hacer algunos saltos e incluso esquiar. Y al día siguiente disfrutar esa nieve a pie.

Pero donde han ido más lejos es en Copper Mountain, también en Colorado. Allí lo que empezó como un pequeño Summer Rail Jam, se ha convertido en un enorme snowpark bautizado como Woodward con toneladas de nieve que aguantan hasta el mes de agosto. Y cada semana centenares de chicos y chicas practican freestyle y hacen camps.

La pregunta que desde aquí nos podríamos hacer es ¿se podría hacer esto en alguna de nuestras estaciones de esquí de España? Sería una buena manera de dar la bienvenida a la temporada de verano en una especie de transición desde el invierno. También con conciertos, eventos y gastronomía. 

1996 Junio Summer Snowfest Tyrol Bassin

Esta imagen es de 1996!. En Tyrol Bassin ya organizaban su June Jam

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