El portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, ha dicho que el Ejecutivo nombrará a un nuevo director para la estación de esquí de Valgrande-Pajares, tras la dimisión de Javier Martínez, quién se iba tras criticar el trato recibido por el ejecutivo autonómico de Principado
A preguntas de los periodistas en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno sobre las declaraciones de Martínez, Peláez no ha querido entrar en polémicas. "Nosotros aceptamos la dimisión y ahora habrá que nombrar a un nuevo director", ha comentado, señalando que la designación para el cargo es un proceso administrativo reglado, sin margen para la discrecionalidad.
En cuanto a Valgrande-Pajares, el dirigente asturiano ha comentado que seguirán con la hoja de ruta del Principado para la instalación con una inversión y una mejora "constante" en el complejo.
"Nuestro plan es seguir con ese plan de infraestructuras, de inversiones, de mejora, que en total sumarán 20 millones de euros y que entra ahora en su segunda fase".
Por su parte, tanto esquiadores como vecinos y empresarios no solo avalaron las quejas del que ya es ex-responsable del complejo, sino que incluso las endurecieron.
La Asociación Nieve y Montaña de Asturias integrada por concesionarios, empresarios, clubes deportivos de Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno, las asociaciones vecinales del Brañillín y La Raya y la Asociación de Turismo de la Montaña Central (Asturcentral), expresó su "indignación" por la situación vivida por Martínez durante el último año y denunció una supuesta campaña de presión impulsada desde la Consejería de Cultura y Deportes.
En un comunicado, la asociación sostiene que
"Javier Martínez ha sido uno de los mejores directores que ha tenido Valgrande-Pajares, con un gran conocimiento técnico del sector y capacidad de trabajo. Durante su etapa se impulsaron proyectos largamente demandados por el sector y fue uno de los principales impulsores de la telecabina, una de las inversiones más relevantes abordadas en la estación de esquí.
El origen del conflicto se encuentra en las denuncias públicas realizadas por Martínez sobre las dificultades de gestión que arrastra el complejo invernal y sobre la necesidad de acometer cambios profundos en su modelo de funcionamiento. Esa actitud crítica frente a determinadas decisiones de la Administración autonómica acabó provocando un enfrentamiento directo con la Consejería y con la Dirección General de Deportes, especialmente tras la comparecencia de Javier Martínez en la Junta General del Principado para exponer problemas de gestión que, a su juicio, afectaban al funcionamiento del complejo. Desde entonces se sucedieron expedientes, denuncias y actuaciones administrativas que interpretan como una estrategia destinada a desgastar personal y profesionalmente al responsable de la estación.
El Gobierno asturiano actua con sectarismo frente a quienes plantean cambios en la gestión pública de Valgrande-Pajares. Cualquier intento de modernizar estructuras heredadas o cuestionar determinadas dinámicas internas acaba encontrando resistencias dentro de la propia Administración. Cualquiera que se ha enfrentado tratando de mejorar las cosas ha sido perseguido y eso le ha pasado al director.
La salida de Javier Martínez supone una pérdida para el futuro de Valgrande-Pajares en un momento especialmente delicado, lo que hace que nos preocupe el desarrollo de los proyectos actualmente en marcha y la ejecución de inversiones estratégicas vinculadas a la estación de esquí. Entre ellas el denominado Telebike, financiado con fondos europeos. Se corre el riesgo de que algunos proyectos sufran nuevos retrasos.
El Gobierno de Principado de Asturias ha provocado una crisis que debilita la posición de Valgrande-Pajares como motor turístico y deportivo de la montaña central asturiana. El principal perjudicado por esta situación es el conjunto de los usuarios y esquiadores, y el territorio vinculado a la estación."

Javier Martínez, ex-director de Valgrande-Pajares, junto al telecabina de la estación de esquí asturiana
