Irónicamente la estación más freeride de los Alpes, estos días acoge a cientos de corredores de esquí alpino que aprovechan sus instalaciones para hacer los que probablemente sean los últimos entrenamientos de técnica antes de las largas vacaciones de verano y hasta que lleguen las primera aperturas de pistas en glaciares ya bien avanzado el otoño.
Les 2 Alpes desde hace unos días, Val d'Isère comenzó este pasado fin de semana y Tignes lo hará el día 20. A menudo se cita a estos tres como los únicos glaciares abiertos en junio en Francia. Pero La Grave - La Meije también reclama su sitio.Y ademas en un horario mucho más cómodo.
Desde los días 6 a al 26 de junio, ya en plenas semanas de verano, en el glaciar de la Girose también se esquía. A las 07.30h se pone en marcha el teleférico para una única subida. A las 08.30h la segunda tanda. Ya arriba, de 10.30h a 15.30h, el telesquí gira para todo aquel que haya llegado. Un horario mucho más cómodo que otros glaciares donde a las 06.45h hay que estar ya a pie de remonte para empezar a subir. El coste del forfait, 37 euros.
Ubicado a más de 3.200 metros de altitud, el glaciar de la Girose, sobre La Grave, se ha consolidado estas semanas como una de las zonas de Francia para aquellos esquiadores que todavía no quieren colgar los esquís. Este enclave, reconocido históricamente por su carácter freeride y su entorno de alta montaña, está aprovechando su altitud para prolongar una temporada de esquí que ya finalizó hace semanas en todo el hemisferio norte. La persistencia de un bloque de nieve compacto gracias a la altitud y la configuración propia del glaciar, garantiza condiciones óptimas para el esquí de verano incluso bajo el sol de junio.
Para muchos corredores, especialmente de clubs locales que no tienen los recursos para ir después a otros glaciares, es una oportunidad para dar los último toques a su técnica. Los esquiadores que llegan estos días a las pistas de la Girose encuentran un terreno que, aunque alejado de la afluencia y los servicios de la temporada alta, conserva bien las condiciones como se puede ver en las imágenes de estos días de su webcam.
La gestión de estos días de apertura conlleva una logística compleja por parte de los responsables de la estación de esquí. Mantener los remontes operativos en estas condiciones requiere una adaptación constante a los ciclos del día y de la noche, donde las temperaturas nocturnas todavía permiten que la nieve se mantenga compacta durante las primeras horas de la jornada. Esta situación no solo atrae a corredores aficionados, sino también a una comunidad de esquiadores recreativos que valora la exclusividad de esquiar en condiciones de alta montaña durante el mes de junio.
A partir del día 27 de junio, salvo que las condiciones fueran muy buenas y la afluencia se apretujara a pie de teleférico, el telesquí dejará de funcionar. Se podrá seguir subiendo a La Grave pero solo como peatón para dar una vuelta en altura o comer en su refugio a 2.400 metros de altitud.

El telesquí de La Grave el domingo transportaba a decenas de esquidores
