Javier Martínez ha dicho basta y ha presentado su dimisión como director de la estación de esquí de Valgrande-Pajares despues de 10 años al frente del complejo invernal asturiano. Su salida, motivada por un profundo desgaste físico y psicológico, culmina un periodo de grave enfrentamiento con la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado de Asturias que según él mismo explica, hizo imposible la gestión, especialmente tras denunciar reiteradamente las deficiencias operativas y de seguridad que arrastra la estación desde el año 2019.
El detonante de la ruptura definitiva entre el exdirector y la administración autonómica fue su comparecencia ante la Junta General del Principado de Asturias el 11 de marzo de 2025. En aquella sesión parlamentaria, Martínez expuso ante los grupos políticos la crítica situación de las instalaciones, detallando carencias tanto en el mantenimiento como en la organización interna. Según su relato, desde ese momento, la actitud de los responsables de la Consejería (la consejera y la directora de deportes, a quienes responsabiliza directamente de la parálisis en la toma de decisiones) cambió radicalmente.
Martínez afirma que la Administración comenzó a imposibilitar su trabajo diario mediante amonestaciones constantes y una presión laboral que califica de asfixiante. El exresponsable insiste en que su única prioridad siempre fue garantizar la seguridad de usuarios y trabajadores, un objetivo que, a su juicio, fue boicoteado por la gestión política. En declaraciones recogidas en La Nueva España, explica que
«Desde el momento en que mis comunicaciones empezaron a resultar incómodas para la Administración, su actitud conmigo cambió de forma drástica»,.
Esta fricción alcanzó niveles de gran tensión cuando el Ministerio Fiscal, el pasado mes de marzo, presentó una denuncia contra el jefe de explotación de la estación de esquí de Valgrande-Pajares al apreciar indicios de un posible delito contra la seguridad en el trabajo.
El exdirector abandona el puesto en un momento de especial complejidad administrativa, mientras se tramitan varios expedientes disciplinarios abiertos en su contra por parte de la Consejería. Martínez califica estos procedimientos como intentos de hacerle daño personal y profesional, llegando a denunciar la presunta vulneración de derechos fundamentales y el incumplimiento de normas procedimentales. Actualmente, se encuentra en fase de alegaciones frente a una de estas sanciones cuando ha decidido apartarse definitivamente del cargo por motivos de salud.
La gestión de Martínez durante la última década ha estado marcada por una carga de trabajo extenuante. El directivo llegó a acumular más de 500 días de descanso sin disfrutar, una cifra que evidencia la sobrecarga que soportó al intentar gestionar la estación con recursos limitados.
Gran apoyo popular
A pesar del conflicto con los estamentos políticos, Martínez cuenta con el respaldo de una parte importante del sector. Los clubes deportivos, la asociación de vecinos de la urbanización de Brañillín, los concesionarios de la estación y el tejido hostelero representado por Asturcentral han manifestado su apoyo al exdirector, valorando positivamente su dedicación y su lucha por las garantías de seguridad en el complejo.
La decisión de marcharse, según reconoce el propio Martínez, no ha sido impulsiva, sino fruto de un largo proceso de reflexión al comprender que la situación laboral se había vuelto insostenible. También en La Nueva España explica que
«He presentado mi dimisión porque ya no podía más; esto me ha acarreado graves problemas de salud debido a una situación laboral infernal».
Con este paso al costado, se cierra una etapa marcada por la conflictividad, pero la salida del director no resuelve las incógnitas sobre el futuro de la estación de esquí. Valgrande-Pajares pierde a su máximo responsable en un momento en el que persisten abiertas múltiples controversias sobre su funcionamiento interno, el modelo de gestión de sus recursos humanos y las condiciones de seguridad de unas instalaciones estratégicas para el turismo de nieve en Asturias.
El vacío dejado por Martínez añade incertidumbre a una infraestructura que, según el propio exdirector, requiere aún de inversiones y atenciones que siguen pendientes desde hace años.

Javier Martínez el día de la inauguración del telecbina de Valgrande Pajares
