La consejera de Territorio, Silvia Paneque, se ha comprometido con los alcaldes del Pallars Sobirà y el presidente del Consejo Comarcal a redactar el estudio informativo del túnel de la Bonaigua y tenerlo terminado durante el primer semestre del 2027.
La reunión, que tuvo lugar ayer en el Parlament, sirvió también para informar a los alcaldes de que durante las obras de reparación de la calzada y del talud de la carretera C-28 no se cerrará la vía y se habilitará un paso alternativo. Esta era la principal reivindicación de los alcaldes cuando se produjeron los desprendimientos y movimientos de tierra en un tramo de esta carretera el pasado mes de febrero.
El presidente del Consell Comarcal, Carles Isus, ha manifestado a ACN que con el último desprendimiento
«ha quedado demostrado que la Bonaigua es un acceso hacia la Val d'Aran que no ofrece garantías ni en invierno ni en verano».
Por ello, los representantes del Pallars Sobirà han recuperado la reivindicación del túnel. Para Isus, esta infraestructura resolvería ya «para siempre» los problemas de comunicación entre la Val d'Aran y el Pallars Sobirà.
El compromiso del Gobierno de la Generalitat llega un mes después de que los alcaldes se concentraran en el Port de la Bonaigua para reclamar la reparación de la carretera, que no se cierre mientras duren las obras y que se inicie el proyecto del túnel.

La Consellera Silvia Paneque en el centro, e una foto de grupo con los representantes del Consell Comarcal del Pallars Sobirá
Obras de reparación por los movimientos de tierra
El primer desprendimiento en la vía se produjo el 26 de febrero. El deslizamiento obligó a cerrar la carretera durante una semana. Un tramo de unos 60 metros de escollera cedió, provocando el cierre total de los carriles. Se aseguró el talud y se habilitó un paso alternativo con garantías de seguridad.
El terreno continuó moviéndose hasta provocar algunos socavones y grietas tres meses después del primer deslizamiento. Fue entonces cuando los alcaldes del Sobirà exigieron formalmente una solución definitiva al considerar que la vía ya no ofrecía suficiente seguridad.
Seguimiento de la evolución de la carretera
Desde que se produjeron los movimientos de tierra, el Departamento de Territorio monitoriza y supervisa las 24 horas la evolución de la situación, con personal sobre el terreno para mantener la carretera abierta con la máxima seguridad posible.
Las actuaciones se concentran en la zona comprendida entre el acceso a Beret y la cima del puerto de la Bonaigua. La ejecución de las obras necesarias, que se tramitarán por la vía de urgencia, puede implicar actuaciones valoradas entre 5 y 10 millones de euros.

Las grietas en el Port de la Bonaigua dejaron la calzada en el aire
