Parece que la temporada de esquí en Australia este año pinta mal. Las predicciones anuncian un intenso efecto de El Niño que traeré temperaturas más cálidas de lo habitual y una reducción de las precipitaciones. Pero de momento las estaciones de esquí van a lo suyo y ya han recibido una buena ración de nevadas que en algunos casos ya alcanzan los 35 cm de nieve.
Así que como es tradicional, aprovecharán el largo fin de semana del King's Birthday para abrir. Es un poco justo para aquellas latitudes, pero aquí también apretamos la maquinaria para poner en marcha algunas pistas a principios del mes de diciembre para aprovechar el Puente de la Inmaculada.
De momento para este sábado, las estaciones de esquí de Perisher Blue, Thredbo, Mt. Buller, Falls Creek, Mt. Hotham han anunciado que abrirán alguna pista para esquiar. Hasta Corin Forest, la más al norte del país, cerca de Canberra, la capital de Australia, ha dicho que se pondrá en marcha.
Por su parte, Selwyn Snowfields esperará al 20 de junio, igual que Charlotte Pass, en este caso porque este complejo invernal tiene la curiosidad de que para llegar se ha de hacer a través de Perisher Blue. Es como si para llegar a Astún tuvieses que pasar por Formigal...
En general lo que se abre ahora son cintas aquí y allá para esquiadores y snowboarders, sin embargo se prevé que las temperaturas bajen de nuevo, lo que abrirá ventanas meteorológicas para ponerse a cañonear como si no hubiera un mañana y de esta manera empezar a poner en marcha los telesillas y las pistas de esquí de más altura.
Entre las propuestas para que la gente suba ya, destaca la de Perisher Blue. Allí si comprar un pase para debutantes al 'módico precio' de 99 dólares australianos (que son casi 61 euros) puedes contratar una hora de clases por solo 1 dólar más, es decir, unos 60 céntimos de euro. Esta opción también está para el pase infantil que cuesta 54 dólares australianos.
La semana pasada abrieron también en Nueva Zelanda, aunque de nuevo de forma bastante testimonial. En el hemisferio sur es como si en el Pirineo estuviésemos en un 5 de diciembre lo que crea siempre esa incertidumbre de si caerán nevadas pronto o no.

La nevada de esta semana en Perisher Blue ha cubierto mesas y sillas en el restaurante de la estación de esquí
