Dos extrabajadores temporales en estaciones de esquí de 27 y 23 años de edad cada uno, han sido condenados a penas de prisión por estafar a tiendas de alquiler de material de invierno para luego venderlo a tiendas Decathlon. La pareja, que iba a menudo con la novia de uno de ellos, actuó en varias estaciones del Pirineo francés.
La actuación de este trio de delincuentes era tan sencilla que acabaron por dejar demasiados rastros. Básicamente se presentaban en las tiendas de alquiler, se llevaban el material y un par de días después iban a algún Decathlon para revenderlo como material de segunda mano. Especialmente en Burdeos, Toulouse, Montauban y la región de París. Esta cadena de almacenes de deportes tiene un programa de reventa de material para dar una segunda vida.
Acabaron sentados en un banquillo por denuncias policiales que tiendas de Saint-Lary, Vielle-Aure, Cauterets, Pierrefitte-Nestalas, Grand Tourmalet, Font-Romeu y Ax-les-Thermes pusieron entre diciembre de 2023 y enero de 2025. Se presentaban un día por la tarde, alquilaban el material para dos jornadas, y para cuando el local detectaba que no se le habían devuelto los esquís, ya habían puesto mucha tierra de por medio.
Los delincuentes ya procuraban actuar en tiendas locales donde el inventario del material no está informatizado, lo que facilitaba que pasasen días hasta que el propietario del local detectase la falta de material. Uno de los dueños de la tienda de alquiler, presente en la audiencia dijo que
«No sospeché nada. Parecían amables, eran accesibles. Llegaron antes de que cerrara la tienda y no llevaban ropa de esquí. Fue cuando no los vi regresar con los tres pares de esquís que habían alquilado después de dos días que empecé a sospechar.»
Entonces trataban de acceder a la cuenta bancaria o datos de la tarjeta dejada como depósito, pero la entidad financiera les informaba que no habían fondos. Y es así como la policía logró encontrarlos. Al parecer en algunos casos dejaban los datos de sus propias entidades. Y en otros los de un colega que en el juicio aseguró que no sabía nada y que de hecho había denunciado el robo.
La expareja del acusado de mayor edad, ausente del tribunal por haber dado a luz recientemente, estaba al tanto de las actividades de los otros dos. La cuenta y la tarjeta bancaria utilizadas para algunas de las compras estaban a su nombre.
Lo vendían todo. Esquís, botas y bastones. En su defensa la abogada argumentó que por el modus operandi del delito, se notaba que no tenían la suficiente madurez para ser conscientes de la gravedad de los delitos. Que solo necesitaban dinero y que la estafa se les ocurrió mientras trabajaban temporalmente en una de las estaciones de esquí del Pirineo francés.
Aunque no queda reflejado el valor total estimado de lo sustraído, el Juez condenado a 18 y 12 meses de prisión, respectivamente y una multa de 3.000 € además de una indemnización de otros 7.000 €. De momento podrán evadir la carcel al no tener delitos porque aseguran haberse alejado de las drogas que les incitaron a cometer esos delitos pese a que uno de ellos, el de 27 años, tiene un largo historial de denuncias por conducir bajo los efectos de estupefacientes e incluso de un fraude anterior. El Juez tomó nota de esto y dictó para él una orden de alejamiento de 24 meses a la región de los Altos Pirineos, donde se cometió la mayoría de estafas.
Para la chica, que tampoco está con ellos e incluso tiene otra pareja, el Fiscal pidió doce meses de prisión que tampoco cumplirá si no comete más delitos similares.
Desde entonces, la mayoría de estos propietarios han instalado cámaras de videovigilancia para poder identificar fácilmente a futuros estafadores.

Una trabajadora ajusta el material de esquí para alquilar
