La próxima temporada de esquí Grand Tourmalet estrenará un nuevo telecabina. Será de 10 asientos cada uno y sustituirá al actual telesilla Tournaboup de cuatro asientos. Los trabajos no son sencillos. Primero hay que desmontar totalmente el viejo remonte, un Poma instalado en 1997, y luego hacer toda la obra civil para el que llega despues. Lo siguiente, probablemente ya a finales de verano o probablemente ya en otoño, será el turno de colocar pilonas, extender el cable, colgar las cabinas y entonces sí, hacer las pruebas de carga pedir el certificado y si todo va bien, estrenarlo a principios de mes de diciembre.
Son tareas que muchas veces se hacen en dos fases pero que en Grand Tourmalet han apostado por hacerlo todo de una sentada. Por eso, antes incluso de que acabara la temporada de esquí el 3 de abril, pararon las operaciones del telesilla y empezaron a desmontarlo ya a finales de marzo.
El pasado 20 de mayo quedó desmontada totalmente la terminales inferior (la superior tan solo consta de una caseta y una pilona con el volante de retorno), y ahora toca empezar a sacar las viejas pilonas, lo que da una imagen de la complejidad de estos trabajos y de lo apretado que va el calendario.
También están totalmente descolgadas las 113 sillas del ya viejo Le Tournaboup. De momento están todas en perfecta formación en la explanada del aparcamiento. Y allí se quedarán estos meses hasta que los nuevos propietarios se las lleven.

Ls 113 sillas ya descansan en el aparcamiento de Tournabopoup tal como se puede ver en la webcam de Gtand Tourmalet
Esta semana se han empezado a poner a la venta online a través de este enlace. Cada una por tan solo 200 euros. Hay que tener en cuenta que pesan 120 kilos por silla, y tienen unas dimensiones de 3,10 metros de alto y 2,50 de largo. Más que nada porque si quieres alguna (o varias) no puedes ir con un coche y meterla en el maletero. Se recomienda llegar con una furgoneta o un remolque para cargas.
La compra se hace ahora y la recogida el 19 de septiembre. Así no hay gente todos los días recogiendo sillas. En un solo día se liquidará todo, lo que es más cómodo para el personal de la estación de esquí, y el aparcamiento volverá a quedar limpio y preparado para los esquiadores. Teniendo en cuenta el precio de salida y el éxito de estas piezas en los últimos años, el precio es una ganga, así que se ha establecido un límite de cuatro sillas por comprador.
La recaudación por la venta de las sillas del Le Tournaboup, que será de 22.600 euros, se destinará íntegramente a obras benéficas. Una vez se haga el pago no hay devolución. Quién no pueda ir a buscarlas se quedará sin reclamación, tal como se especifica en las propias condiciones de venta;
«Dada la naturaleza excepcional y limitada de esta oferta, así como la asignación benéfica de los beneficios, no se aceptarán cancelaciones tras el pago; no se realizarán reembolsos, ni totales ni parciales; y no se permitirán cambios»,

Terminal del viejo telesilla Le Tournaboup del que ya no queda nada
