En todos lados cuecen habas, y poder instalar un remonte hoy en día requiere años de permisos, estudios y alegaciones. Si además sobrevuela terrenos privados, la situación se vuelve más complicada. Lo advertían desde Domaines Skiables este pasado mes de marzo, lo estamos viendo con los telecabinas del Pirineo aragonés y catalán, y se lo han encontrado también en Andorra, donde las leyendas dicen que allí nunca les ponen trabas.
El pasado mes de octubre el Comú de la Parróquia de Canillo aunciaba la instalación de un nuevo teleférico para poder acceder directamente hasta el Pont Tibetá y eliminar de esta manera el engorroso sistema de buses que leva a los turistas por una carretera hasta las inmediaciones de esta instalación. Luego tras un paseo de 1 km aproximado se accede a esta atracción que tras su inauguración en junio de 2022 no ha dejado de aumentar su número de entradas vendidas.
Un teleférico con un par de cabinas de ida y vuelta hubiera permitido no solo ahorrarse esa carretera, sino dejar a los visitantes a las puertas del Pont Tibetà. Más cómodo, pero sobre todo más rápido para que el turista tenga tiempo de hacer más cosas esa jornada. Es decir, más gasto.
Pero el teleférico sobrevuela los terrenos de nueve propietarios, y tres de ellos se han negado en redondo a que el teleférico pase por encima de su propiedad. El Comú lleva negociando con ellos todos estos meses pero al parecer en el mes de abril se cerró toda posibilidad a negociación.
A partir de ahora quedan básicamente dos opciones. Una de ellas modificar el trazado. Y con esta alterntiva ya solo quedan dos familias afectadas, así que desde el Comú han dicho que ahora tratarán de negociar con la propiedad de estos dos terrenos. Pero uno de ellos ya ha dicho que no quiere reunirse más y que se cierra en banda a abrir más conversaciones.
La otra opción es presentar el teleférico como un Bien de Interés Nacional, y entonces expropiar los terrenos a esas dos familias (o tres si se decide entonces mantener el trazado original).

El teleférico sobrevolaría los terrenos de esta casa ubicada en una de las laderas de Canillo
