Hay una tendencia lenta pero sin pausa de multimillonarios en Estados Unidos que tratan de aislarse del resto de sus ciudadanos. Viven en complejos residenciales cercados por altos muros, viajan de forma individual y hasta comen en reservados. El turismo no está escapando a esta corriente y tanto en verano como en invierno se están desarrollando complejos y resorts muy exclusivos y cerrados a la 'plebe'.
En Colorado andan estas semanas debatiendo si es bueno o no que Discovery Land Company, la misma empresa propietaria de la muy exclusiva Yellowstone Ski Club, construya otra estación de esquí 'hermana' bautizada como Stagecoach Mountain Ranch y orientada también a tan solo a ese 0'01% de multimillonarios que hay en los Estados Unidos. Su exclusividad se basa en gran medida en el blindaje de la seguridad y el nivel de los contactos comerciales que se generan en sus remontes.
El proyecto se quiere levantar en Colorado. Concretamente cerca de Steamboat Springs, una población que ya sufre la presión del turismo de invierno que genera la estación de esquí de Steamboat. El debate allí está dividido entre los que se preguntan por qué un desarrollo así en una ciudad donde la gente se tiene que ir por los altos precios de la vivienda mientras que otros creen ver en Stagecoach Mountain Ranch una entrada de ingresos vía impuestos y generación de más empleo.
También se quejan de qué sirve tener una estación de esquí a las afueras de Steamboat Spring, si nadie podrá entrar a menos que se compre una de las millonarias mansiones que se van a construir. Y es que Stagecoach Mountain Ranch no venderá forfaits ni tendrá abonos de temporada. Es algo tan 'simple' como que quién se propietario de alguna de las 612 viviendas proyectadas, tendrá acceso 'gratuito' a los remontes. El promotor deja claro que no son Vail Resorts o Alterra y que no dejarán entrar a casi nadie.
No se ha detallado mucho acerca de las características de esta nueva estación de esquí. No se sabe el número de pistas o hectáreas esquiables, pero si que tendrá seis remontes, uno de ellos un telecabina de alta velocidad que ha sido encargado a la austriaca Doppelmayer.

Plan Director de Stagecoach Mountain Ranch
Si se sabe que se venderán hasta 613 lotes de terrenos para construir las mansiones a partir de los 3 millones de dólares. Después levantar la vivienda, diseñarla a gusto y decorarla a placer, sumará unos 8 o 9 millones como mínimo. Algunas unidades, las más grandes y exclusivas superarán los 12 millones de dólares.
Y esa será, 613, la cantidad máxima de miembros (junto a sus familiares) que podrán por tanto entrar en Stagecoach Mountain Ranch. Un número sensiblemente inferior a los 914 como máximo que pueden hacerlo en Yellowstone Ski Club. Y también los trabajadores para los cuales también se construirán 137 viviendas en el propio resort.
Se espera que se empiece a construir a partir de 2027 y que en no más 15 años estén todos los lotes vendidos y desarrollados. No hay fecha para cuando se podrá esquiar en sus primeras pistas, pero la empresa asegura que ya tiene muchos terrenos vendidos a multimillonarios. Todos ellos ha ido abonando de 500.000 a 750.000 $ para hacer las reservas. Calderilla para fortunas cuyos millones se cuentan por miles. En Yellowstone Ski Club, empresarios como Bill Gates, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos o Tom Brady tienen su propiedad.
Discovery Land Company tiene varias de estos exclusivos resorts de turismo repartidos por todo el mundo, tanto en Norteamérica como Europa e incluso algún activo en Asia. Estación de esquí solo tiene la de Yellowstone Club comprada en 2009. Aseguran que el éxito de este complejo invernal les ha impulsado a replicar el modelo.
Claro que Yellowstone Ski Club tiene un as en la manga que Stagecoach Mountain Ranch no tiene. Y es que los riquísimos propietarios de algunas de sus mansiones pueden esquiar también en las pistas de Big Sky, estación de esquí literalmente pegada y conectada, y que además es uno de los complejos invernales más grandes de Norteamérica.
En Estados Unidos este tipo de estaciones exclusivas están creciendo en estos últimos años. Al Yellowstone Ski Club, durante décadas en solitario en este segmento, se le unió en 2023 Powder Mountain, en Utah. La compró el ex-Ceo y fundador de Netflix Reed Hartings por una pequeña fracción de su patrimonio personal. Y, aunque parte de sus montañas son de acceso exclusivo a los propietarios de las mansiones a pie de pista, la mayoría del área esquiable es accesible al resto de los mortales lo que permite a estos millonarios el noble disfrute de mezclarse con la plebe del esquí.
Si que hay cerca de una docena de estaciones de esquí totalmente privadas y de acceso exclusivo a esquiadores que pagan une membresia anual. Pero en general, aunque alguna son más caras que los grandes complejos invernales (las hay que incluso son bastante económicas) no hay que tener ninguna propiedad cerca. Simplemente te hace socio y disfrutas de las ventajas.
Además de esquí, en Stagecoach Mountain Ranch se podrán hacer otras actividades como la pesca con mosca, paseos a caballo y pasear por una red de 19 kilómetros en senderos en altura a los que solo se podrá llegar tras una larguísima subida o en alguno de los remontes, lo que garantiza la privacidad a estas fortunas aislacionistas.
Los accionistas de Stagecoach Mountain Ranch son la Discovery Land Company y la familia Wittemyer, quién compró los terrenos hace ya casi medio siglo a una empresa declarada en bancarrota tras haber comenzado a construir una estación de esquí allí mismo.De hecho ya tenian tres telesillas girando y se preparaban para inicar un ambicioso proyecto residencial. Sin embargo en 1974 llegó la crisis del petroleo y todo se fue al traste.

Plano del Stagecoach actual. Con pistas pero sin remontes
Aunque los Wittemyer querían reabrir todo aquello unos años después, para entonces la estación de esquí de Steamboat ya había crecido y caido en manos de grandes corporaciones. Hoy, propiedad de Vail Resorts, es un duro competidor para esa zona. Así que la única viabilidad que dicen los promotores es un desarrollo exclusivo solo para multimillonarios.
Sin embargo los Wittemyer siguieron comprando terrenos para poder construir una gran estación de esquí que si pudiera competir con Steamboat. Hace unos años limpiaron las antiguas pistas y promocionaron aquello como una estación de esquí sin remontes. El acceso se hace mediante snowcats, pero su volumen de clientes es muy pequeño. Para dar el salto definitivo necesitaban un socio con un gran músculo financiero.
Construir una estación de esquí moderna desde cero (con remontes de última generación, redes de nieve artificial, alcantarillado, accesos viales y gestión de aguas) requiere cientos de millones de dólares en inversión. Los Wittemyer mantuvieron la propiedad como un entorno preservado hasta que hace un par de años apareció la Discovery Land Company, un desarrollador capaz de rentabilizar la inversión mediante el único modelo viable para un espacio tan exclusivo y aislado: el de un club privado de ultra-lujo que financiará las instalaciones mediante la venta de casas multimillonarias.

Un letrero informa que estás en Stagecoach
