Un estudio geomorfológico de 2025 confirma que el embalse de Loze, aguas arriba de una aldea en Courchevel (Saboya), está experimentando un rápido hundimiento. Originalmente, se construyó para garantizar la nieve en la famosa pista Éclipse de Courchevel para el Campeonato Mundial de Esquí Alpino de 2023 y los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030. Se están implementando medidas de emergencia para abordar esta alarmante situación.
Es una situación de película de catástrofes. Los habitantes de un pequeño pueblo en Courchevel, podrían haber sido engullidos por una enorme masa de agua. Al parecer, un gigantesco embalse con capacidad para más de 170.000 metros cúbicos (en España no embalses para nieve artificial con de esas dimensiones) lleva hundiéndose unos 15 cm por año desde que se inauguró en 2020 según información a la que ha tenido acceso el diario Le Monde.
Construido en 2020 a 2270 metros de altitud por 5,7 millones de euros, el embalse de Lozel se creó para garantizar la nieve en los 3,2 kilómetros de pistas de la famosa pista Eclipse para los Mundiales de Esquí Alpino de 2023 y como preparación para los Juegos Olímpicos Alpinos de 2030.
David Vignon, director de proyectos y desarrollo sostenible (sic) de la Société des Trois Vallées, que gestiona la estación de esquí de Courchevel, reconocía al diario francés que el embalse ya había mostrado sus primeras deficiencias nada más llenarse,
«En el primer año observamos un ligero asentamiento, que inicialmente atribuimos a la reciente puesta en marcha».
Ante el empeoramiento de la situación, la empresa encargó a Artelia, líder mundial en ingeniería hidráulica y de presas, una evaluación más exhaustiva. La empresa concluyó que la presa había sufrido un fallo estructural, vinculado a la evolución térmica del subsuelo: todo el glaciar rocoso sobre el que se asienta el embalse se está derritiendo rápidamente. Este fenómeno está debilitando la sección de la presa del lado del terraplén, que da a la ladera que domina la aldea, donde se ubican 90 chalets y ocho residencias hoteleras.
Ante la preocupación, la prefectura de Saboya ordenó un drenaje parcial, y posteriormente casi total, del embalse para finales de 2025. Primero se redujo el nivel del agua a 146.000 metros cúbicos, luego a 132.000 y finalmente a 25.000 m3.
Según los expertos, este riesgo debería haberse tomado en serio desde el principio, ya que el deshielo del glaciar Loze no se debe tanto al calentamiento global en los Alpes si no más bien al propio embalse, que actuó como un radiador gigante, acelerando este rápido deshielo al calentarse el agua a partir de la primavera, que es cuando este embalse está totalmente lleno.

Embalse de Loze de Courchevel pocas semanas después de su primer llenado en 2020
