Black Mountain parece emperrada en disputar a Killington el honor de ser la última en cerrar la temporada de esquí. Ambas estaciones abrirán este próximo fin de semana del 16 y 17 de mayo. Puede que para las últimas bajadas... o no. Ninguna de las dos se atreve a dar una fecha de cierre. Aseguran que continuarán mientras se pueda bajar con seguridad.
Las dos estaciones están en la costa este de los Estados Unidos. Es una zona donde tradicionalmente hace mucho frío, pero no nieva tanto como en las Rocosas o al otro lado del país, ya en la zona del Pacifico, donde las borrascas se cargan de humedad y al chocar contra las montañas de Colorado y Utah dejan esas grandes nevadas.
En la coste este las estaciones suelen cerrar ya a mediados de abril. Algunas incluso antes. Sin embargo tradicionalmente Killington (Vermont) logra mantenerse operativa hasta bien entrado el mes de mayo. Alguna vez incluso hasta junio. Por eso la llaman afectuosamente The Beast of the East. Y básicamente lo que hacen es mantener como sea la pista Superstar, una pista que se usa en Copa del Mundo, bien innivada toda la temporada y donde la nieve se mantiene milagrosamente.
Pues bien, a Killington este año le ha salido una competidora. También en la costa este Black Mountain (New Hampshire) se ha emperrado en seguir abierta.
Con nada menos que 91 años de trayectoria, es la más antigua de los Estados Unidos que sigue en funcionamiento. En 2023 la familia Fichera anunció que iban a cerrar las instalaciones. Llevaban tiempo queriendo vender la estación de esquí pero no encontraban sucesor. Poco después apareció Entabeni Systems al rescate. Esta es la matriz del Indy Pass, un abono de temporada orientado a complejos invernales independientes, de los que no están bajo el paraguas de algún gran operador estilo Vail Resorts, Alterra, Boyne o MCP.
Aunque en un principio se barajó convertirla en una cooperativa de esquiadores como Mad River Glen (Vermont), finalmente en 2024 Erik Mogensen, propietario del Indy Pass a través de Entabeny Systems decidió comprarla y trasladar allí sus oficinas tecnológicas.
Mogensen es un ávido esquiador que montó una empresa tecnológica orientada a ayudar a estas pequeñas estaciones a pasarse al mundo digital y modernizarse. Bajo el programa Indy Pass, ayuda a que sean conocidas, ya que los que compran este pase tienen dos días de esquí gratis en todas los complejos invernales metidos en este abono anual, lo que ayuda a que haya más rotación. Comprando Black Mountain le permitía a Erik, familiarizarse y vivir en tiempo real las necesidades de estos centros alpinos.
Ahora la apertura de Black Mountain todavía en el mes de mayo le está permitiendo salir en todos los medios especializados en esquí, lo cual es un buen golpe de marketing para hacerse conocer, pero también en otros medios regionales y locales.
Eso si, para lograr esta proeza activaron sus sistemas de producción de nieve en pleno mes de abril aprovechando las ventanas meteorológicas que se le presentaban.
Hay que decir que la temporada ha estado llena de ideas y eventos para atraer esquiadores. Y este final de campaña no va a ser menos, así que, además de poner a la venta forfaits a precios muy reducidos, se invita a la gente a esquiar o hacer snowboard en traje de baño. Y además se ofrecerán conciertos gratuitos.
Eso si, solo habrá una pista de esquí abierta. Muy larga, pero permitirá al menos dar vueltas como un hamster a todo aquel que no quiera despegarse de sus tablas todavía.

Pista abierta en Black Mountain

