El Grupo Aramón, a través de la sociedad Fomento y Desarrollo del Valle de Benasque S.A., ha adjudicado las obras para construir un nuevo depósito de agua y mejorar el sistema de abastecimiento en la urbanización de Cerler. Se trata de una actuación clave para garantizar un suministro más eficiente, seguro y adaptado a las necesidades de la zona, especialmente en los periodos de mayor demanda.
El proyecto, impulsado por Aramón en colaboración con el Gobierno de Aragón, ha sido adjudicado a la UTE formada por VIALEX CONSTRUCTORA ARAGONESA, S.L. y VIACRON S.A., tras el correspondiente proceso de licitación. El contrato, de naturaleza de obra y tramitado mediante procedimiento general, cuenta con un presupuesto base de 2.917.360,07 euros.
Gracias a esta intervención, se mejorará la gestión del agua en toda la urbanización, reforzando un servicio esencial tanto para quienes viven en Cerler como para quienes la visitan. Además, el proyecto se enmarca en la línea de trabajo de Aramón orientada a la mejora continua de las infraestructuras y el desarrollo sostenible del valle de Benasque.
Esta actuación da continuidad a los avances realizados en los últimos meses para completar la urbanización de Cerler, tras la aprobación en octubre de 2025 de los instrumentos urbanísticos necesarios para su desarrollo. En este contexto, la construcción del nuevo depósito supone un paso importante para avanzar hacia un sistema único de abastecimiento de agua en todo el núcleo.
Las obras comenzarán a principios de junio, tras los trabajos previos, y tendrán una duración estimada de 10 meses.
El nuevo depósito se ubicará en una parcela de Aramón situada al noreste del ámbito del Plan Parcial, a unos 1.600 metros de altitud. Esta ubicación permitirá el suministro por gravedad a los terrenos de la zona, mejorando la eficiencia del sistema y reduciendo el consumo energético, en línea con el compromiso del grupo con la sostenibilidad.
El depósito tendrá una capacidad aproximada de 1.200 metros cúbicos. Una vez finalizadas las obras y puesto en funcionamiento el sistema, tanto la instalación como el terreno pasarán a formar parte de la red municipal.
El proyecto ha sido diseñado minimizando su impacto en el entorno. La actuación no afectará a espacios protegidos ni generará impactos significativos. Además, contempla medidas de integración paisajística, así como la recuperación de las superficies afectadas mediante revegetación con especies adaptadas al entorno, junto con medidas para evitar la erosión del terreno.

La situación de las aguas de Cerler provocó sonadas protestas entre vecinos y residentes de la urbanización
