Por si a alguien le quedaba alguna duda de la importancia que le da Jorge Azcón, Presidente de Aragón, al sector del esquí en la comunidad, y especialmente el turismo como motor de desarrollo en la montaña, en el reparto de competencias de las nuevas consejerías adptadas tras las elecciones del pasado mes de febrero, el Plan Pirineos entero pasará de Turismo al Departamento de Presidencia. De esta manera el PP no suelta un sector que fue uno de los ejes principales de su campaña.
La vuelta de VOX al Gobierno de Aragón tras la estampida de la legislatura pasada, cuando el partido ultraderechista rompió los pactos autonómicos con el PP en toda España, saliendo de prácticamente todos los Gobiernos regionales, se hace con tres perfiles todos ellos muy técnicos para las consejerías que ocupan.
El primero de ellos es Alejandro Nolasco, licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y graduado en Filosofía por la UNED, es también escritor y abogado ya tiene experiencia de gobierno en Aragón: entre agosto de 2023 y julio de 2024 fue vicepresidente primero y consejero de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia en el primer Ejecutivo de Azcón.
La nueva consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación es Arancha Simón Pérez, sin duda, es el perfil más técnico de los tres. Técnica superior especialista en Explotaciones Agropecuarias por la Escuela de Capacitación Agraria de Huesca, ha estado más de 20 años en la gestión de regadíos dentro del sistema de Riegos del Alto Aragón. Ha desarrollado su carrera en la gestión operativa de grandes comunidades de regantes y participó en la dirección de obra del embalse de Montearagón en 2004. Actualmente cursa un máster de posgrado en Derecho de Aguas en la Universidad de Granada.

Luís Biendicho: el hombre que deberá equilibrar turismo con medioambiente
Y finalmente el tercero en liza es Luis Biendicho Gracia, que será el nuevo consejero de Medio Ambiente y Turismo, dos asuntos siempre tan confrontados en el tema de los proyectos de las estaciones de esquí. Es decir, que por una parte debe velar por la protección natural, la reintroducción del lince ibérico, la preservación del Maestrazgo o los parques eólicos, pero por otra la gestión de las pistas de esquí de Aramón o garantizar que el proyecto del telecabina Astún-Candanchú mantiene el calendrio previsto. Es una cartera que lo mismo tramita una autorización ambiental para una macroplanta solar que gestiona la temporada de nieve del Pirineo.
Una consejería por tanto que requiere de un perfil técnico que sea capaz de entender ambas vertientes y hacer que se entiendan.
Luis Biendicho Gracia no llega desde la política de partido, sino del derecho público aragonés ya que estuvo trabajando en Aramón desde 2007 a 2015. El holding de la nieve aragonés, por su propia actividad, implica constantes tensiones entre el desarrollo turístico y la protección del entorno natural, entre los intereses económicos de los municipios de montaña y las exigencias ambientales de los espacios protegidos del Pirineo.
Biendicho conoce esas tensiones desde dentro. Sabe cómo se negocia en ese entorno, qué intereses están en juego y cuáles son los límites jurídicos de la actividad turística en zonas de alto valor ecológico. Eso le da una ventaja en una consejería donde el equilibrio entre desarrollo turístico y conservación ambiental es uno de los debates permanentes.
El Plan Pirineos cambia de sitio
Sin embargo, el Plan Pirineos pasará a depender de la Consejería de Presidencia, bajo control directo del PP y del propio Azcón. Un movimiento que no es solo organizativo sino profundamente político: el presidente reelegido blinda su proyecto estrella del norte de la comunidad y lo aleja de la órbita de Vox.
Y es que, tal como declaraba el propio ejecutivo hace unos días en Hoy Aragón,
"El Plan Pirineos no solamente es turismo. El plan Pirineos es servicios sociales, el plan Pirineos es sanidad, el plan Pirineos es agricultura, el plan Pirineos es educación"
Y es que hay que entender que el Plan Pirineos es la iniciativa estratégica del Gobierno de Aragón para transformar las cuatro comarcas altoaragnensas (Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza) en un motor de desarrollo económico y social. Su objetivo declarado es doble: desestacionalizar el turismo y mejorar los servicios para los habitantes de la zona, que llevan décadas sufriendo despoblación, falta de infraestructuras y una economía excesivamente dependiente de la nieve.
La inversión inicial fue de 75 millones de euros y ha llegado a 200 millones. Los proyectos abarcan múltiples sectores. En turismo, los más destacados son la unión de las estaciones de Astún y Candanchú, la telecabina de Benasque y la construcción de un tobogán alpino en Panticosa.
En infraestructuras, la mejora de carreteras estratégicas como el acceso a Castanesa y el desarrollo de vías verdes para ciclistas y excursionistas, entre ellas la que unirá los ríos Cinca y Ara.
En vivienda, la creación de alojamiento para trabajadores del sector turístico, uno de los problemas más acuciantes de los valles pirenaicos en temporada alta.

Composición del nuevo Gobierno de Aragón liderado por Jorge Azcón. Detrás de todos ellos aparece la cabeza de Luis Biendicho Gracia


a ver cuánto tarda la inquisición en borrar...