Quedan ya solo tres estaciones de esquí en todo el planeta que abren a 'contracorriente'. Es decir, que lo hacen cuando el resto han cerrado. Curiosamente una por cada continente. En Europa tenemos a Passo Stelvio que todavía no se ha puesto en marcha. En Japón está Gassan Resort que lo hizo el pasado día 10 de abril. Y en Norteamérica el Beartooth Basin Summer Ski Area de Wyomming que espera hacerlo en las próximas semanas,
En todas ellas el denominador común es el mismo: No abren porque la carretera de acceso se cierra durante el invierno por la gran cantidad de nieve que cae. Sería una tarea complicada y sobre todo muy cara mantenerla limpia durante esos meses. Así que llegada la primavera y una vez el control de avalanchas marca cierta seguridad, las máquinas se ponen manos a la obra para despejar la calzada.
En Gasan ya lo hicieron hace unas semanas, y por eso ya abrieron el día 10 de abril. En Paso Stelvio todavía están esperando una fecha para empezar. Dependerá de las condiciones meteorológicas. Y en Wymmong están igual. Los trabajos comenzaron el pasado 15 de abril, pero de momento no hay fecha de finalización. Pero lo que sí es seguro es que una vez esté accesible el Beartooth Pass, se pondrá en marcha los remontes que hay en lo alto de ese puerto.

Situación actual de los telesquís en Beartooth Pass Summer Ski Area
Así lo han anunciado los responsables de esta pequeña estación de esquí, o más bien, punto para poder esquiar. Y es que lo que hay ahí arriba no son más que un par de viejos telesquís, y en cuanto se puede hacer llegar, dos remolques que hacen de zona de taquillas y de cafetería. Y nada más. Una veterana máquina pisapistas aconciciona algún trazado y que cada uno baje por donde quiera.
El Beartooth Pass Ski Area se inauguró en los '60 con mayores ambiones por los excorredores de Copa del Mundo Pepi Gramshammer, Eric Sailer y Anderl Molterer, que aprovechaban la gran cantidad de nieve que había todavía en primavera para organizar camps de ski racing. En general se abría un par de meses, como mucho hasta julio, que es cuando todo aquello se fundía y se convertía definitivamente en agua.
Viabilidad escasa pero pocos gastos. De todas maneras aquel par de excorredores se cansaron de todo aquello y desde entonces Bearthood fue pasando de manos. Hoy lo gestionan un grupo de jóvenes entusiastas, aunque con ganas ya de vender desde 2024. De hecho cada año la pregunta es si se volverá a abrir.
Y de momento si. Falta que se acabe de limpiar la nieve del Bearthood Pass, y se pongan en marcha los remontes. Hasta que se funda la nieve, porque aquello no es un glaciar. Simplemente es una zona donde en invierno cae muchísima nieve.

Una excavadora limpia estos días la calzada del Beartooth Pass
