Hace unos días, un empleado que dormía en uno de los restaurantes de altura de Ischgl se despertó por unos ruidos en la planta de abajo. El hombre, que vive ahí durante la temporada de esquí se encontró a un par de cacos rebuscando por entre los armarios. De allí salieron pitando por la nieve con algunos alimentos y dinero de la caja.
Lo sorprendente del caso es que ese restaurante está en una zona elevada de la estación de esquí. Solo se puede llegar esquiando o con remontes. Así que el hombre llamó a la policía, pero como los remontes ya estaban parados a esas horas de la noche, un maquinista accedió a subir a los agentes hasta el chalet.
El empleado les explicó que los vio huir del establecimiento y que iban con unas zapatillas deportivas como calzado. Así que seguramente debieron subir a última hora de la tarde, esperaron a que todo estuviera cerrado y ya con la tranquilidad de que allí arriba no debía haber nadie, robar con tranquilidad y esperar dentro del restaurante a que se pusieran en marcha los remontes.
El plan salió mal y con lo puesto salieron pitando. Según el empleado solo podían estar en una zona boscosa unos cientos de metros más allá. Y de hecho unas huellas en la nieve los delataron. Así que el maquinista acercó a los agentes hasta los ladrones, que al ver la pisapistas salieron corriendo de nuevo.
Y es aquí cuando comienza la persecución por la nieve. Lo explica el Kurier, que añade que finalmente les dieron caza. Dos hombres de nacionalidad kosovar, uno de 19 años y otro de 31. También se recuperaron los objetos presuntamente robados. Ambos hombres fueron trasladados al centro penitenciario de Innsbruck. Se presentará una denuncia ante la Fiscalía de esa ciudad. La investigación sobre las circunstancias exactas del incidente continúa.
Lo sorprendente de todo esto no es que los acabaran persiguiendo en pisapistas, algo que quizás de una idea para cuando James Bond quiera volver a esquiar, sino que el robo se cometiera en una zona tan aislada a la que para llegar solamente se pueda hacer con telesilla.
Hace unas semanas ya desarticularon a un par de bandas, en ese caso en Francia, que también robaban en terrazas de altura. Se llevaban esquís de alta gama y se iban con ellos puestos obligando al dueño del material a pedir que le bajasen en moto de nieve.

Restaurante y centro de Conferencias Pardorama de Ischgl, uno de los puntos de restauración de altura de la estación de esquí austriaca
