La temporada de esquí es siempre mucho más larga que las de playa. Entre cuatro y cinco meses en la montaña frente a los tres de la costa. Si ahora tenemos en cuenta que estos complejos invernales están buscando la desestacionalización para abrir también en verano, la rentabilidad de los apartamentos se multiplica.
No solo para el que simplemente busca una segunda residencia vacacional, que en la montaña la puede aprovechar casi todo el año, sino también para los inversionistas, que ven como pueden alquilar muchos más meses que en destinos de playa.
El Pirineo francés había quedado algo al margen de todo esto. El esquiador del país prefería comprar en los Alpes, y el español suele quedarse más a este lado de la frontera donde la tramitación suele ser menos compleja (aunque hay mucho que sí ha ido comprando). Pero las buenas condiciones de nieve de estos inviernos, unido a las grandes inversiones de estos años en los complejos invernales, están atrayendo a un buen número de compradores que ya miran al sur del país como destino de segunda residencia.
Según la Fédération Nationale de l'Immobilier (FNIM), una de las zonas donde más están subiendo los precios es en la de Neiges Catalanes. Sorprendentemente la, hasta el COVID 'patito feo' de Pirineo, está despuntando mucho estos últimos años. Gracias a las fuertes inversiones en todas sus estaciones de esquí, pero también por las nevadas récord de este invierno.
Como consecuencia, se están haciendo muchas más transacciones inmobiliarias, aunque con una gran diferencia. Muchos de estos compradores ya buscan también poder alquilar los apartamentos. Como consecuencia, los precios en destinos turísticos como Font-Romeu, Bolquère y Les Angles han subido entre un 16,5% y un 20,4% dependiendo de los datos de la inmobiliaria a la que se pregunte.

Varias casas y chalets pueblan la montaña a pie de pistas de Font-Romeu
¿Y a qué precios? Pues entre 400.000 y medio millon de euros para segundas residencias que ya empiezan a crecer a los entre 70 y 100 m2, distanciándose de aquellos pequeños apartamentos de 40m2 donde para poder desayunar se tiene que apartar una cama. Por un poco más, 650.000 euros, se encuentran chalets de madera de 170 m2 y dos plantas. Unos precios que distan mucho de lo que se oferta en los Alpes.
Según los datos de la FNIM, otra zona que está creciendo mucho son los Pirineos centrales, especialmente alrededor de Saint Lary, y con la remodelación de apartamentos que se ha hecho en Piau-Engaly, también se ha empezado a ver un aumento por el interés de compra.
En esta zona los apartamentos son más pequeños, por lo que se pueden encontrar opciones por entre 150.000 a 200.000 euros por un dos habitaciones a pie de pistas de Saint Lary en el Pla d'Adet. La rentabilidad es mejor, porque igualmente se alquilan a entre 600 a 650 euros a la semana, como en el Pirineo Oriental, pero el desembolso inicial es mucho menor.
En el centro del pueblo de Saint Lary la cosa ya cambia, y aunque los apartamentos apenas crecen a los 55m2, ya se paga unos 300.000 euros.
De momento el perfil del comprador es de familias francesas de Pau, Tolouse o Burdeos principalmente. Gente que con la construcción de las autopistas comenzaron a ir a los Alpes, pero que ahora con el desarrollo de las estaciones de esquí del Pirineo, preiferen quedarse más cerca donde encuentran instalaciones adptadas a sus necesidades de vacaciones invernales.

