Sigue habiendo 'hambre' de esquí. En Masella continuan abriendo estos días sus pistas y los esquiadores están respondiendo. Según informa Ramón Boter, portavoz de la estación, a ACN, estos días que ya han cerrado el resto de complejos invernales, ellos están recibiendo una media de 2.000 aficionados diarios.
Las condiciones se mantienen estables, y ahora se espera a ver que depara el frente de borrascas que llegará a partir de la noche del sábado, que promete dejar alguna nevada el domingo en el Pirineo, pero sobre todo una notable bajada de las temperaturas. Las previsiones hablan de hasta 10 grados menos.
De momento lo que sí está asegurado es la apertura hasta el día 19 de abril. Luego habrá que ir valorando pero a poco que se pueda se estirará hasta el Puente de Mayo. De hecho, si las condiciones de nieve ya en el Pla de Masella no dan para más, se abrirían las pistas del la Tosa d'Alp, el techo del complejo invernal a 2.535 metros, hasta el Coma Oriola.
El responsable de comunicación de Masella, Ramon Boter, recuerda que si llegan al mes de mayo abiertos no será la primera vez que pasa, porque siempre procuran alargar la temporada lo máximo posible y éste es uno de sus alicientes para abonados y aficionados, que de hecho ya l saben y lo esperan cada año.
Boter explica que además les compensa por su situación estratégica, a menos de dos horas de Barcelona y cerca de otras ciudades importantes tanto el área metropolitana como del interior de Cataluña. Esto hace que muchos usuarios sean esquiadores de un día.
Otro factor que les permite cerrar más tarde es la orientación de las pistas, con un 90% orientadas hacia el norte y un 80% dentro de zona de bosque, como elemento que ayuda a "alargar el esquí de primavera".
Además, el hecho de que ya sean ya la única estación abierta hace que se acerquen los habituales de otros complejos invernales que quieren seguir haciendo descensos estos días.
Desde Masella se han añadido a la valoración del resto de estaciones a la hora de calificar la temporada 2025-2026 como "excepcional", por la gran cantidad y calidad de nieve de la que se ha podido disfrutar, con nevadas constantes a lo largo de todo el invierno. Ramon Boter confirma que estas precipitaciones han hecho un "efecto llamada", lo que se ha traducido en afluencias de más de 8.000 esquiadores en un solo día, sobre todo en fines de semana de enero y febrero.
Con el calor de esta semana ya se ha fundido mucha nieve en la base, pero en cotas medias y altas (por encima de los 1.900 metros) todavía queda mucha y, de hecho, en la Tosa d'Alp todavía hay más de 2 metros de grosor, más que de sobra para seguir en funcionamiento.

Un esquiador bajaba el jueves del cim de la Tosa d'Alp
