Un hombre de 40 años falleció este sábado 4 de abril, por una avalancha mientras hacía esquí de montaña en solitario en Val-de-Sos, población situada en el departamento de Ariège (Pirineo francés). El en las proximidades de la frontera con España. El accidente tuvo lugar concretamente en el Pic d'Endron, una cima que alcanza los 2.472 metros de altitud.
Según los primeros indicios y los testimonios de personas que presenciaron la avalancha desde una cara opuesta de la montaña a unos dos kilómetros de distancia, el propio esquiador habría desencadenado accidentalmente el alud durante su descenso al realizar un giro en una pendiente muy pronunciada. Estos testigos dieron la voz de alarma a las 12:10 horas tras observar cómo la montaña cedía y sepultaba al esquiador.

Ubicación del Pic d'Endron, cerca de la estación de esquí de Goulier Neige
La avalancha ha sido descrita por los expertos como de una magnitud excepcional, siendo clasificada con un nivel 4, el grado máximo en la escala de tamaño de coladas. El desprendimiento fue de tal envergadura que barrió por completo toda la cara noroeste del macizo. En el momento del siniestro, el boletín de estimación del riesgo de aludes marcaba un nivel 3 sobre 5 (riesgo marcado) para aquellas zonas situadas por encima de los 2.000 metros de altitud.
A pesar de la rápida intervención de los equipos de emergencia, que se desplazaron al lugar en helicóptero, no fue posible salvar la vida del deportista. Los efectivos del Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) de la zona localizaron el cuerpo sobre las 12:30 horas gracias a que el esquiador portaba un detector de víctimas de avalanchas (DVA), lo que facilitó su ubicación bajo la nieve en un tiempo muy breve. Tras ser recuperado, los servicios médicos confirmaron que el hombre ya había fallecido en el lugar del impacto.
El accidente recuerda los riesgos de la montaña en estas semanas en que las temperaturas comienzan a subir, y todavía queda muchísima nieve allí arriba. La llegada de la primavera y el cierre de las estaciones, anima a mucha gente a sacar sus esquís de travesía.

Un efectivo de la Gendarmerie observa la llegada de un helicóptero de rescate

