El último temporal deja hasta un metro de nieve nueva y vuelve a elevar a nivel fuerte el riesgo de aludes
En el Alt Urgell y la Cerdanya el peligro está marcado (3 sobre 5). Los Bomberos hacen un llamamiento a evitar las actividades fuera de pistas en las zonas con mayor riesgo, en el marco de la Semana Santa
El mes de abril ha empezado en el Pirineo catalán consolidando esta temporada de invierno como la de más nieve de los últimos años. Y es que el temporal de este comienzo de semana ha dejado en algunos puntos de la cordillera hasta un metro de nieve nueva. Es el caso del refugio de Certascan, uno de los lugares donde más ha nevado, donde en los últimos tres días han recogido 133 l/m2, todos ellos en forma de nieve. Y en lugares como el pueblo de La Molina, a unos 1.700 metros de altitud, se ha acumulado otros 20 cm de nieve que se añaden a la que ya tenían para estos días.
En cuanto a la acumulación de nieve de los últimos meses, desde el mismo refugio de Certascan han informado que a fecha de hoy el grosor total que tienen -a 2.398 metros de altitud- se acerca a los 230 centímetros, muy por encima de su media habitual por estas fechas, que suele ser de 145. Y en la parte oriental del Pirineo, en el Santuari de Núria, miden este viernes hasta 120 centímetres, casi 10 veces más que su grosor habitual a principios de abril, según ha informado la web Projecte 4 Estacions.
Ya a más altitud, por encima de los 2.500 metros, esta abundancia también la reflejan los comunicados de nieve que emiten las estaciones de esquí, que en la mayoría de casos están a punto de acabar la temporada y que lo harán con nieve de sobra. Los registros más destacados a fecha de hoy son los de Ordino Arcalís que ha vuelto a alcanzar los 4 metros de nieve, mientras que en Piau Engaly y Grandvalira se registran 350 cm de máximos.
En estaciones como Baqueira Beret, el temporal y las fuertes rachas de viento llegaron a enterrar algún remonte como el de Manaud, que ayer jueves presentaba una situación complicada. Este remonte, así como todos los de Bonaigua, continuan este viernes con los trabajos de limpieza de nieve, por lo que de momento continuan cerrados.
Toda esta situación, sin embargo, también ha hecho que vuelva a aumentar el riesgo de aludes. El último comunicado del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña ha advertido que en estos momentos, y coincidiendo con una alta afluencia en la montaña en Semana Santa, el peligro es fuerte (nivel 4 sobre 5) en el norte del Pallars Sobirà y en toda la Val d'Aran, mientras que vuelve a ser marcado (3 sobre 5) en las vertientes del Perafita-Puigpedrós y de Cadí Nord (que engloban Alt Urgell y la Cerdanya), como también en la Alta Ribagorça, en buena parte del Pallars Sobirà y en la vertiente Ter-Freser, al Ripollès.
En esta situación, los Bomberos de la Generalitat han hecho un llamamiento público a extremar la precaución en montaña y recomiendan "encarecidamente" evitar las actividades en zonas con mayor riesgo de aludes estos días festivos. Paralelamente, el Cos de Agents Rurals activa un operativo especial de vigilancia para reforzar la presencia de efectivos en los espacios naturales de viernes a lunes con motivo de las vacaciones de Semana Santa.
Con todo, ahora llegan unos días con sol y buenas temperaturas. El viento en calma y jornadas muy apacibles. Aún así, el invierno no quiere despedirse todavía y ya apunta que para el próximo miercoles bajarán fuertemente las temperaturas con más nevadas. Será el momento para las estaciones del Pirineo que ya han anuciado que seguirán unos días más como Ordino Arcalís (hasta el día 12 de abril), así como Piau Engaly y Cauterets (hasta el día 19). Por su parte Sierra Nevada, ya en el sur de la península, seguirá hasta el día 3 de mayo.

Imagen del Refugi de Certascan, donde han medido un metro de nieve tras este último temporal
