Las estaciones de esquí en Francia no aflojan en sus inversiones. Para esta temporada inyectaron nada menos que 555 millones de euros, apenas 13 menos que el record que marcaron para el invierno anterior, cuando gastaron 568 millones de euros. No obstante, según advierte Domaines Skiables de France en un estudio que ha realizado junto a Atout France y Montagne Leaders, el dinero gastado da para menos.
De esta manera para mantener el ritmo de inversiones físicas las empresas que gestionan las estaciones de esquí deben meter mucho más dinero que hace unas temporadas. Puede sonar a algo obvio, ya que el coste de las cosas sube cada año, pero aseguran que el precio de un remonte y otras instalaciones ha subido mucho más rápido que lo que cuesta el forfait.
La región de Saboya (Alpes occidentales), que concentra el 42 % de los días de esquí, absorbe por sí sola más de la mitad del total, con un importe acumulado de 230,26 millones de euros. Le siguen Alta Saboya (84 millones de euros), Isère (80,16 millones de euros), los Alpes del Sur (71,84 millones de euros) y los Pirineos (34,9 millones de euros).

Sin embargo estas cifras tienen cierta trampa, ya que un solo proyecto en Les 2 Alpes (Isère), el Jandri Express, se llevó por sí solo casi 150 millones de euros, es decir, el 27% del total de esos 555 millones.
Este año, los remontes han representado la mitad del presupuesto de inversión en Francia, con una decena de telecabinas a la cabeza. Estas ofrecen la doble ventaja de aumentar la comodidad de los esquiadores (velocidad y calidad de las conexiones entre estaciones) y transportar a los turistas tanto en invierno como en verano, ya que las montañas intentan reducir su dependencia del esquí.
El valle de Tarentaise alberga los proyectos más costosos, como La Plagne y su telecabina Roche de Mios (45 millones de euros). Este nuevo remonte sustituye al anterior, inaugurado en 1975, y completa la red de remontes que abarca desde los 1930 m hasta los 3080 m. Según sus impulsores, esto asegurará la práctica del esquí durante décadas, para disgusto de los detractores del sector.
En total se han montado 48 grandes remontes entre telecabinas, teleféricos y telesillas, ninguno para ampliar área esquiable sino para mejoras de lo existente, es decir, sustituyendo algún otro aparato. El coste medio de cada uno de ellos ha sido de 11 millones de euros.
Los otros 24 proyectos son para principiantes. Y aquí es donde las estaciones se están dejando un dineral. Y es que cada vez más, están trasladando estas zonas para debutantes a cotas mas altas para garantizarse la nieve el máximo de semanas por temporada.
Si bien es uno de los grandes negocios de las estaciones de esquí (clases + forfait + alquiler y comida), trasladar estas zonas tiene un coste añadido. Primero por crear estas pistas allí arriba, pero muchas veces estos debutantes no tienen nivel para bajar esquiando a pie de pista, así que estos remontes deben estar habilitados también para usarlos de bajada, lo que incrementa el coste porque su carga puede ser mayor al llevar pasajeros en ambas direcciones. Por otra parte, allí arriba hay que habilitar baños y edificios de servicios.
Para llevar a los debutantes a las cotas más altas, las estaciones se inclinan cada vez más por telecabinas ya que son más seguros para las familias con pequeños esquiadores, y en verano les permite desestacionalizar las instalaciones. Pero este tipo de remontes requiere un tipo de terminal más grande (más costosos). Los telesillas tampoco se escapan: cada vez requieren ser más rápidos y extragrandes.
Y luego están los edificios de servicios donde se albergan restaurantes, zonas de comida, baños, wifi, taquillas y más. Este capítulo se ha llevado otros 64 millones de euros.
Según Domaines Skiables de France, el precio del forfait solo cubre el 20% de la financiación y mantenimiento de todas estas instalaciones. Como resultado, los aumentos de precio del pase superan la inflación, como muestran nuestros datos aunque no van tan rápido como la subida de los remontes.
Y es que por si todo esto fuera poco, el informe denuncia que los proyectos son más complejos y las regulaciones y normas más numerosas. Hasta el punto de que "cada euro de ingresos requiere ahora más inversión que a principios de la década de 2010", declaran en el estudio, citando el ejemplo de un nuevo telesilla desembragable cuyo precio "aumentó más rápido entre 2019 y 2025 que el precio de los forfaits". Laurent Reynaud, Secretario General de DSF, explica que
"Hoy en día, sustituir remontes es una ardua tarea. Cualquier proyecto tardará entre tres y cuatro años, en comparación con uno o dos hace no tanto tiempo.
Las autorizaciones administrativas tardan mucho más en obtenerse y los estudios de impacto son más complejos, incluso cuando se trata de lineas ya existentes como para una sustitución.
El riesgo reside en la sostenibilidad financiera de los proyectos de un gran número de estaciones de esquí. En consecuencia, los municipios que dependen del esquí se enfrentan a la siguiente ecuación: invertir más o desaparecer. Asi que la linea a seguir es subir precios para poder seguir esquiando."
Sin embargo parece que el incremento de precios no ahuyenta a los esquiadores. De hecho, uno de los problemas que se están enfrentando estos últimos años es con el cada vez mayor número de esquiadores (en Francia parece que suben los extranjeros) y en los restaurantes de montaña durante la temporada alta donde no hay mesas libres a la hora de comer. En consecuencia muchas veces un buen número de visitantes perciben una inadecuada relación calidad-precio.
Y por si hay alguna duda acerca de la gran cantidad de esquiadores que siguen subiendo a pistas, algunas estaciones de esquí ya ofrecen un pase rápido a remontes con el que por un precio extra te puedes saltar las colas. Son pocas de momento, eso si.

El Fast Pass permite saltarse las colas de los remontes
