La compañía eléctrica FEDA (Forces Elèctriques d’Andorra) ha anunciado este martes 10 de marzo que se veía obligada a detener totalmente la actividad en el Parc Solar de Grau Roig tras constatar que las instalaciones han quedado seriamente dañadas debido a la acumulación de nieve registrada durante este invierno.
Las instalaciones, situadas a 2.050 metros de altitud, presentan una parte importante de sus paneles fotovoltaicos rotos e incuso las estructuras de soporte han acabado cediendo ante el peso de la capa de nieve acumulada.
Este complejo energético, propiedad de Forçes Eléctriques d'Andorra-FEDA, se inauguró en 2023 tras una inversión total de 1,2 millones de euros. Hasta el pasado mes de septiembre, la instalación ya había alcanzado una producción acumulada de unos 1,5 GWh anuales, consolidándose como una pieza clave en la estrategia de transición energética del país que tradicionalmente se ve obligada a importar gran parte de su electricidad desde España y Francia.
A pesar de que el diseño original del proyecto contemplaba las condiciones climáticas extremas de la zona y preveía que los paneles soportasen las cargas de nieve sin necesidad de mantenimiento invernal, prece que el material de los soportes era bastante deficiente como para soportar el hielo, las bajas temperaturas y especialmente la gran cantidad de nevadas de los últimos meses.
El cese de la actividad se ha hecho oficial con el inicio del deshielo, momento en el que los técnicos de FEDA han podido llegar al Parc Solar de Grau Roig y es entonces cuando han podido confirmar que los daños impiden la generación de energía prevista. Ante esta situación, la prioridad de la compañía es retirar los paneles dañados para iniciar la reconstrucción con la máxima celeridad posible y minimizar así el impacto en la producción solar.
Simultáneamente, FEDA ha abierto una investigación para depurar responsabilidades y analizar si los desperfectos se deben a un error en el diseño de ingeniería, fallos en la ejecución de la instalación o una posible calidad deficiente en los materiales empleados.
Este incidente se enmarca en un invierno meteorológico excepcional en Andorra (y los Pirineos en general), que ha encadenado un total de 99 días consecutivos con nieve, una anomalía climática que no se registraba en la zona desde el año 2002.


Situada a algo más de 2.000 metros de altitud en Andorra, las instalaciones de Parc Solar de Grau Roig deberían haber aguantado las condiciones meteoroógicas de la zona
