El hurto de esquís en pistas es cada vez menos frecuente en Aragón. La Guardia Civil activa su presencia para aumentar la seguridad en los centros invernales y las tiendas de alquiler tienen su material muy controlado.
Al menos en las estaciones de esquí del Pirineo de Huesca, y según datos que la Guardia Civil ha aportado a AragonTV, el robo de material como esquís o tablas de snowboard es algo muy residual. Ya no solo porque la gente está más atenta y las tiendas de alquiler incluyen sistemas de protección, sino porque tampoco existen grupos dedicados a este tipo de hurtos como pasa en los Alpes, donde este invierno incluso se publicaron advertencias a través de redes sociales para que los esquiadores estuvieran atentos ante el incremento de robos al descuido.
En un reportaje de AragonTv, Masonet Sport Formigal explica que hacen un marcaje del material, algo importante para evitar robos, y sobre todo confusiones entre los clientes. Alex Masonet, gerente de la tienda, explica que utilizan un sistema de triple identificación que incluye un código de barras para el control informático, un adhesivo con el contacto del local y el nombre de la tienda grabado directamente sobre la superficie del esquí.
A pesar de estos esfuerzos, la pérdida de material sigue siendo una realidad que afecta tanto a los negocios como a los usuarios. Cada temporada se registran entre seis y ocho sustracciones de esquís que, en última instancia, deben ser abonadas por el propio cliente. No obstante, Masonet señala que la presencia de cámaras de vigilancia y una mayor atención por parte del público han ayudado a reducir estas cifras con el paso de los años.
Robos a 2.500 metros de altitud
En los Alpes la situación cambia ligeramente. Este invierno algunos Departamentos de Francia han lanzado varias alertas en las redes sociales para que los esquiadores estén atentos a su material. Ya no solo a pie de pista, sino cuando se están tomando algo en las terrazas de altura.
A más de 2.500 metros de altitud y lejos de los aparcamientos, se han encontrado con robo de material. Al parecer se trata de individuos que llegan con esquís de segunda mano. Una vez en las terrazas buscan modelos de alta gama que les entren en la bota y bajan esquiando.
Seguridad e intrusismo
Volviendo a los Pirineos, para garantizar la tranquilidad en las pistas, la Guardia Civil ha incrementado su presencia policial en los centros invernales. Carlos Fernández, jefe de la cuarta compañía de la Guardia Civil de Jaca, indica a AragonTV que no existen grupos organizados dedicados al robo de material, sino que se trata de denuncias puntuales por el hurto de equipos de alta gama que han sido dejados sin vigilancia y alguien ha aprovechado para llevárselo al descuido.
Además de la prevención de robos, los agentes también se encargan de vigilar que no exista intrusismo profesional entre los monitores de esquí, verificando las acreditaciones correspondientes a pie de pista.
Esta vigilancia es especialmente intensa durante los fines de semana debido a las grandes aglomeraciones de gente, con el objetivo de transmitir una mayor sensación de seguridad.
Con todo, la Guardia Civil recuerda que los delitos leves pueden denunciarse directamente ante las patrullas en la misma estación de esquí, sin necesidad de que el ciudadano tenga que desplazarse hasta el cuartel.

Un montón de esquís en la nieve durante una competición en Formigal
