Este jueves 5 de marzo de 2026, un esquiador de 17 años perdió la vida en la estación de esquí de Formiguères, en los Pirineos Orientales. El trágico accidente ocurrió a primera hora de la tarde, poco antes de las 14:00 horas, en la parte baja del complejo invernal, en una pista roja denominada «Entrainement», que se encuentra cerca del telemix que conecta las dos zonas del dominio esquiable.
Al parecer sufrió un impacto violento contra unos abetos mientras descendía a una velocidad excesiva. Según las primeras investigaciones, el esquiador, francés de Béziers pero residente en Narbona, perdió el control y chocó contra los árboles, lo que le provocó la muerte en el acto a pesar de los esfuerzos de los servicios de socorro por reanimarlo. En el momento del accidente, las condiciones meteorológicas eran favorables, con el cielo despejado y una visibilidad máxima.
El adolescente llevaba puesto el casco de protección, pero la violencia del choque fue tal que se rompió por el impacto. En el momento del accidente, el joven se encontraba esquiando acompañado por unos amigos, mientras que sus padres le estaban esperando al final de la pista. La familia se encontraba pasando unos días de vacaciones en la zona del Capcir.
La fiscalía de Perpiñán, bajo la dirección del fiscal adjunto Nicolas Brignol, ha abierto una investigación judicial para determinar las circunstancias exactas del accidente y ha solicitado que se realice una autopsia.
Por su parte, el director del grupo Trio Pyrénées, Alexis Righetti, ha manifestado que el personal de la estación de esquí está muy afectado por lo ocurrido y se ha procedido a abrir una unidad de apoyo psicológico para los empleados.
Si bien este está siendo un invierno con más accidente mortales de lo habitual en el Pirineo, este es el primero que ha sido practicando esquí alpino en una pista. El resto han sido por avalanchas de nieve fuera de las estaciones.

En el plano, pista roja Entrainement
