Si has visto imágenes del accidente de Lindsey Vonn, quizá una de las cosas que más te ha sorprendido es que sus esquís no se soltaron. Ahí estaba ella con las piernas totalmente abiertas y aullando de dolor, pero las fijaciones se mantuvieron tan cerradas como cuando tomó la salida.
Como esquiador, seguramente sabes que nuestras fijaciones tienen lo que se llama ajuste DIN, un sistema de resorte que garantiza que los esquís se mantengan puestos cuando deben y salten cuando caigamos. Para la gran mayoría de nosotros, este sistema funciona bastante bien.
Sin embargo, cuando pasamos al esquí profesional, este sistema cambia notablemente, como la gran mayoría de material que ellos usan. En una carrera olímpica o de Copa del Mundo se ejerce una fuerza increíble sobre las fijaciones. Para cualquiera de ellos una liberación inesperada a más de 120 km/h sería un completo desastre.
Como resultado, la mayoría de los esquiadores profesionales ajustan sus DIN mucho más allá de lo que la mayoría de nuestras fijaciones de consumo alcanzan. Eso ayuda a que sus esquís permanezcan en su sitio cuando deben hacerlo, pero también significa que no siempre saltan cuando deberían, tal como vimos recientemente con Lindsey Vonn.
Tras el accidente de Vonn, la FIS ha explicado que ya este es un tema que tienen sobre la mesa desde hace un tiempo y que de hecho ya se han puesto en marcha esfuerzos para crear lo que los expertos de la industria llaman una fijación "inteligente". Al estilo de los ya obligados airbags que la FIS ya exige a todos en las carreras de velocidad. Van ajustados dentro del mono de competición y contienen un pequeño dispositivo capaz de leer sus movimientos, midiendo factores como la fuerza G, la velocidad y la rotación. En caso de accidente, este dispositivo salta hinchándose en milisegundos para proteger al corredor antes de que contacte con la pista.
Ahora al parecer se está trabajando para incorporar esta misma tecnología a las fijaciones. Para esquiadores de competición lógicamente.
Actualmente, el inventor de esta tecnología, Dainese, ha compartido su algoritmo patentado con fabricantes de fijaciones como Look, Tyrolia, Salomon, Atomic y Marker. Si bien se trata de un avance significativo, la realidad es que aún queda mucho trabajo por hacer antes de que esta tecnología esté lista para su uso.
Medir las fuerzas sobre un cuerpo y desplegar un airbag es relativamente sencillo en comparación con lo que se les pide a los fabricantes de fijaciones. Si bien el despliegue prematuro de un airbag puede costarle una carrera a un corredor, no implica riesgo de lesiones adicionales (al revés).
Sin embargo, en el mundo de las fijaciones, si una de ellas inteligente decide soltarse, es mejor tener la absoluta certeza de que así debe ser. Dicho de otro modo, a esta nueva tecnología inteligente se le pide esencialmente que asuma la función de los ajustes DIN, pero que lo haga aún mejor.
Actualmente, se están ajustando los DIN para evitar liberaciones prematuras, ya que en una carrera de Copa del Mundo algo así generalmente sería catastrófico. Si estas nuevas fijaciones inteligentes no logran evitar una liberación repentina y, al mismo tiempo, mejorar que salte cuando estrictamente toque, no supondrán una mejora. Como nos podemos imaginar, es fundamental que los fabricantes de fijaciones acierten con ese algoritmo.
Accidente de Lindsey Vonn en el Descenso de Cortina d'Ampezzo
La 'fijación inteligente' se encuentra en una fase inicial de desarrollo. Si bien las empresas especializadas cuentan con el algoritmo adecuado y miembros de la FIS abogan por su desarrollo, la realidad es que se necesitará bastante tiempo y dinero para lograrlo.
El futuro de las fijaciones inteligentes es inevitable, pero pasarán varios años antes de que estén disponibles, e incluso entonces, probablemente estarán reservadas para los mejores corredores del mundo. Para el resto de nosotros, el sistema DIN parece funcionar a la perfección.
Pero esto es muy habitual. Igual que en la Fórmula1 nada tiene que ver en seguridad o aerodinámica un coche de carreras con un turismo o familiar. En el esquí los corredores llevan esquís más largos, airbags y botas distintas a nosotros.

Lindsey Vonn ejerciendo presión máxima sobre sus fijaciones en un Descenso de Copa del Mundo durante el entrenamiento olímpico
