El Ayuntamiento de Béjar ha condicionado la reapertura del telesilla de La Covatilla a la resolución de un complejo proceso administrativo y técnico que prioriza la seguridad por encima de cualquier plazo.
Según un comunicado oficial, la puesta en marcha depende ahora de la rescisión del contrato con Puerto de Navacerrada y de la subsanación de los graves "vicios" y deformaciones que presenta el cable tras un año y medio de inactividad.
Los servicios técnicos advierten de que, una vez superadas las dificultades meteorológicas actuales y sustituidos los componentes dañados en las pilonas, el remonte deberá someterse a un periodo de pruebas de al menos cien horas de funcionamiento antes de que se pueda valorar su apertura definitiva al público.
COMUNICADO OFICIAL
La Covatilla no abrirá el telesilla sin total garantía de seguridad.
El Ayuntamiento de Béjar supedita la puesta en marcha a la rescisión con Puerto de Navacerrada y a la estabilización técnica del cable.
BÉJAR 13/02/2026.- El futuro del telesilla de Sierra de Béjar–La Covatilla pasa, en primer lugar, por la firma del documento que certifique la rescisión del contrato por mutuo acuerdo con Puerto de Navacerrada. Este es el paso previo imprescindible antes de avanzar en cualquier actuación técnica.
Según explica el concejal delegado, Javier Garrido (TA
, hasta que no esté el acuerdo oficial firmado por ambas partes, el Ayuntamiento no podrá dar el siguiente paso: Contratar a otra empresa que finalice la revisión V7 del remonte.
A la cuestión administrativa se suma la situación en la montaña. Las intensas nevadas obligan a esperar a que mejoren las condiciones meteorológicas para poder acceder a las tres o cuatro primeras pilonas, donde es necesario sustituir ejes, bandajes y otros componentes.
Asimismo, será necesario reponer la zona del levante y habilitar caminos entre la nieve acumulada, una labor que requerirá tiempo. El proceso se abordará de manera progresiva, dado que todavía quedan trabajos pendientes de ejecución.
Uno de los aspectos más delicados es el estado del cable, que lleva un año y medio sin funcionar. Durante ese tiempo ha permanecido en posiciones que han generado los denominados "vicios del cable", es decir, deformaciones e inercias provocadas por haber estado en panza o apoyado en pilonas.
La única manera de corregir estos vicios es poner el telesilla en marcha durante un periodo prolongado. La empresa de ingeniería recomienda más de 100 horas de funcionamiento, lo que podría traducirse en entre 20 y 30 días de pruebas antes de valorar la apertura.
La seguridad, condición innegociable
Desde el Ayuntamiento se insiste en que la decisión final dependerá del resultado de todos estos trabajos y de los correspondientes informes técnicos. No se procederá a la apertura si no se garantiza plenamente la seguridad de los usuarios.
"Si se abre, será con total garantía. Y si no, no se abrirá", recalca el concejal, dejando el calendario definitivo supeditado a la evolución de los trabajos técnicos.
AYUNTAMIENTO DE BÉJAR

