Sierra Nevada vive su temporada más intensa de los últimos años, con mucha nieve y una gran afluencia de esquiadores y visitantes, pero también con episodios que ponen en evidencia los límites de la estación de esquí. Atascos en carreteras, saturación de aparcamientos y largas colas en los remontes han vuelto a marcar la agenda del complejo invernal, especialmente durante el pasado fin de semana, cuando la combinación de nieve y la falta de previsión de algunos conductores creó un 'tapón' de tráfico en Pradollano.
En conversación con el diario Granada Hoy, el consejero delegado de Cetursa-Sierra Nevada, Jesús Ibáñez, asegura que el dominio esquiable no está saturado, y que es capaz de acoger con normalidad hasta 15.000 esquiadores diarios y otros 3.000 visitantes. Sin embargo, admite que existe una “percepción de saturación” en accesos y urbanización, sobre todo por la llegada masiva de visitantes no esquiadores que acuden solo a ver o jugar con la nieve. Estos picos, concentrados en franjas horarias concretas y utilizando mayoritariamente vehículos privados, generan presión sobre la carretera y los aparcamientos.
Jesús Ibáñez, subraya que la estación tiene límites físicos, legales y medioambientales y que
“la solución no pasa por dejar entrar a todo el mundo, sino por ordenar, priorizar y gestionar.
El modelo va hacia el control de aforos, planificación y gestión responsable. La imagen de Sierra Nevada no se protege ocultando los problemas, sino afrontándolos mejorando la calidad del dominio existente, no crecer en superficie porque no podemos por legislación ambiental.
El modelo de Sierra Nevada está claramente definido: priorizar la experiencia del esquiador y snowboarder, mejorar el esquí familiar y de grupos, y ofrecer una experiencia al visitante no esquiador de forma complementaria y compatible con la actividad principal”.
Por su parte, la Asociación de Empresarios de Sierra Nevada pone el foco en los servicios periféricos y la movilidad urbana, proponiendo separar a los esquiadores de los visitantes recreativos mediante traslados de actividades a zonas como la Hoya de la Mora o la base del telesilla Monachil. También abogan por abrir vías peatonales alternativas y mejorar la información a conductores para evitar bloqueos en carretera.
El alcalde de Monachil, José Morales, reconoce que la estación de esquí tiene un límite marcado por carreteras y aparcamientos, aunque subraya que la situación del pasado fin de semana se debió principalmente a condiciones meteorológicas extremas y a la falta de preparación de algunos conductores. Morales asegura que Ayuntamiento y Sierra Nevada están preparados y abiertos a mejorar la coordinación a corto, medio y largo plazo para prevenir futuros colapsos.
Así, todos los responsables coinciden en que el problema principal no está en las pistas, sino en la movilidad y concentración de visitantes. Las soluciones pasan por control de aforos, planificación, separación de perfiles de visitantes y coordinación entre todas las entidades implicadas, con el objetivo de proteger tanto la seguridad como la imagen de Sierra Nevada, un destino turístico de referencia internacional.

Un coche enterrado tras el paso de una máquina quita nieves

