El acceso a Andorra por su frontera francesa vive otra situación negra tras un desprendimiento de grandes rocas en la carretera RN20, que ha obligado a cerrar totalmente la vía y sin una fecha clara de reapertura a corto plazo.
El incidente, que por suerte tuvo lugar en plena madrugada, hacia las 2:30h del sábado 31 de enero, no pilló a ningún vehículo en ese momento. En el kilómetro 86, entre las poblaciones de Ax-les-Thermes y Mérens-les-Vals, según las autoridades, el desprendimiento se originó en la parte alta de un acantilado, provocando la caída de bloques de piedra de grandes dimensiones sobre la calzada y destrozando parte del asfalto.
La causa se atribuye a un invierno muy húmedo que ha provocado una gran inestabilidad del terreno, factores que el prefecto de Occitania ha vinculado incluso con el calentamiento previo del suelo asociado al cambio climático. La violencia del impacto ha causado daños graves en la infraestructura, lo que obligará a realizar una reconstrucción parcial de la calzada una vez se retiren los escombros. Actualmente, el talud inferior de la carretera también presenta un estado precario, lo que aumenta el riesgo para cualquier intervención inmediata.
Las labores de reparación y limpieza se encuentran actualmente prácticamente paradas por la meteorología adversa que ha emitido alertas por nieve, viento y riesgo de aludes en la zona de Ariège. Los técnicos de la DIRSO (Dirección Regional de Carreteras del Suroeste) han advertido que hasta el próximo martes no se podrán realizar las inspecciones técnicas detalladas mediante helicópteros o drones, necesarias para evaluar si el desprendimiento ha finalizado o si persisten riesgos de nuevas caídas. Por tanto, los trabajos de estabilización y saneamiento del talud no se prevén hasta el miércoles, y las autoridades ya asumen que el corte se prolongará, como mínimo, durante toda la próxima semana, existiendo la posibilidad de que el cierre sea aún más duradero.

Una vista aérea muestra el estado actual del tramo de la RN20 afectado por el desprendimiento de las rocas
Esta interrupción supone un nuevo golpe para la economía andorrana, especialmente para el sector comercial y turístico del Pas de la Casa, que depende estrechamente de la afluencia de visitantes franceses de un solo día. Aunque la frontera no está técnicamente cerrada, la ruta alternativa propuesta a través de Mont-Louis y el eje de Quillane es extremadamente larga y compleja, lo que ha reducido drásticamente la llegada de turistas y esquiadores a Grandvalira a través de la parte francesa.
Las estaciones de esquí de esa parta de Francia también están sufriendo las consecuencias. Porté-Puymorens, que recibe el 90% de sus esquiadores de España y Toulouse, ya reporta cancelaciones masivas de operadores turísticos y pérdidas de afluencia de entre un 10% y un 20%.
El sector del transporte de mercancías es otro de los grandes damnificados. Los vehículos de más de 19 toneladas tienen prohibido el paso por las rutas secundarias alternativas, lo que obliga a los transportistas andorranos y franceses a realizar desvíos masivos a través del centro de Cataluña, bajando hasta el Eix Transversal para conectar con Perpiñán. Esta situación es calificada como "muy preocupante" por los profesionales del sector, ya que el acceso directo al Principado por el norte es inexistente para el transporte pesado.
El aislamiento actual de Pas de la Casa no es un hecho único este invierno. La localidad ha encadenado numerosos episodios de cierres y restricciones en las últimas semanas por nevadas intensas, fuertes vientos y riesgo de aludes. A estos fenómenos naturales se sumó en diciembre un bloqueo de diez días provocado por las protestas de los agricultores franceses, lo que ha convertido esta temporada de esquí en una de las más difíciles para el sector comercial de la zona por la constante interrupción del flujo de visitantes.
Ante la gravedad del suceso, el Gobierno de Andorra, representado por la ministra de Asuntos Exteriores, Imma Tor, ha ofrecido a Francia todo el apoyo técnico de las máquinas del COEX y equipos de emergencia para acelerar los trabajos en territorio francés.
Mientras tanto las autoridades francesas recomiendan a su población evitar cualquier desplazamiento no esencial hacia andorra y priorizar el uso del transporte ferroviario, que sigue operativo tras haber sido revisado y reforzado en coordinación con la SNCF. Por ahora, solo se ha habilitado un paso extremadamente restringido y peligroso para vehículos de emergencia en casos de urgencia vital.

Un cartel prohibe el paso de vehículo de gran tonelaje hacia Andorra
