Estaciones de esquí como Masella o La Molina tienen ropa de esquí para alquilar. Estaba orientada principalmente a un turista extranjero que pasaba unos días en Barcelona y que decidía subir a la Cerdanya una mañana para esquiar. Pero con el tiempo la demanda se fue ampliando a visitantes ocasionales.
Es un concepto que existe en algunas otras estaciones de esquí como Sierra Nevada, y que ahora en el Reino Unido dos empresas se han unido para llevarlo a las grandes ciudades. By Rotation, una plataforma digital para alquilar, prestar y revender ropa y accesorios entre particulares se ha unido a UBER para extender su oferta al material de esquí.
Juntas prometen entregas a domicilio en tan solo 60 minutos. Esta alianza aborda uno de los puntos más delicados del alquiler: la logística de último kilómetro, justo cuando aumenta la demanda de ropa de esquí.
¿Por qué tanta prisa en llevar la ropa el destinatario? Según By Rotation, aproximadamente el 30% de los clientes que quieren alquilar material de invierno, ya sea ropa como esquís o tablas de snowboard, quieren que se les entregue el mismo día, y aproximadamente una de cada cuatro reservas en la plataforma se realiza dentro de las 48 horas previas a una salida a esquiar. Con el servicio de mensajería rápida quieren eliminar el último obstáculo en un alquiler que, de otro modo, depende de coordinar horarios, largos desplazamientos o compras de emergencia.
El acuerdo de momento se extiende hasta el mes de mayo, para aquellos que se decidan por el esquí de primavera en los Alpes.
¿Por qué alquilar ropa de esquí?
El material más demandado son chaquetas, anoraks, chalecos, base layers, así como gafas y otros complementos. Y es que realmente no merece la pena, en el caso del mercado del Reino Unido,cargar con tablas o esquís hasta los Alpes donde la oferta de alquiler de este material es amplio y competitivo.
La ropa de esquí es especialmente adecuada para el alquiler porque es cara, muy estacional y, a menudo, poco usada. Un terreno privilegiado para este mercado de préstamo entre particulares.
Una chaqueta técnica que cuesta varios cientos de euros suele usarse unos pocos días al año. El alquiler permite acceder a marcas premium y características de alto rendimiento sin tener que invertir en su compra.
También aborda una nueva tendencia estética: el ambiente alpino se ha trasladado de las pistas a las redes sociales, lo que impulsa las solicitudes de ropa de última hora tanto para viajes como para eventos après-ski.
Además de todo esto, como suele ser habitual, aparece la sostenibilidad. Alquilar ropa entre usuarios reduce los residuos y emisiones.

Lucirse en las pistas con un traje Goldbergh sin tener que invertir en su compra, ahora es posible alquilando entre particulares
Ventajas de elegir marcas premium
Fundada en 2019 por Eshita Kabra-Davies, By Rotation cuenta con más de un millón de usuarios en el Reino Unido y un inventario de ropa de alta gama que se gestiona entre los propios usuarios que puestos en el mercado, la compañía estima que superaría los 120 millones de euros. La plataforma acaba de saltar a Nueva York y ya planea seguir ampliando su mercado a otros países europeos y de Oriente medio.
Este tipo de acciones colaborativas las realiza habitualmente. Cuando llega la temporada de bodas, se asocia a una plataforma de alquiler de alojamiento para poder alquilar un espacio donde vestir a la novia, el novio o incluso los invitados, decorando la estancia para ese momento y preparándola incluso con servicio de catering.
Como suele pasar en este tipo de plataformas, algunos arrendadores que empezaron con lo que tenían en su armario, vieron la rentabilidad de negocio, y empezaron a profesionalizarse comprando ropa ya para alquilar y estableciendo los puntos de entrega o envío en almacenes u oficinas.
Probablemente con el material de esquí acabe pasando lo mismo, y sean las propias tiendas o arrendadores los que acaben profesionalizando esta parte de By Rotation. La plataforma se asegura así, que tendrá siempre inventario para sus clientes y una logística garantizada, al estilo de lo que acabó pasando con UBER o AirBnb. sin tener que depender de particulares.

Una usuaria alquila su traje Goldbergh por menos de 140 euros por una semana
