Hace casi siete años The North Face sorprendía al mundo de la tecnología presentando su nueva membrana FUTURELIGHT®. La presentó en el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas asegurando que lograba solucionar algo hasta entonces aparentemente imposible: impermeabilidad y transpirabilidad al mismo tiempo. Es decir, impedir que entre el agua pero al mismo tiempo que deje salir la humedad del sudor. Desde su lanzamiento, esta innovación ha generado atención por su enfoque radicalmente distinto al de las soluciones clásicas de impermeabilidad.
Presentada en enero de 2019 en el CES de Las Vegas, se concibió para combinar impermeabilidad con transpirabilidad efectiva en movimiento. Mientras tecnologías como GORE‑TEX ofrecen una protección pasiva excepcional ante lluvia y nieve, sus membranas pueden tener ciertos límites durante esfuerzos intensos, cuando el sudor y la temperatura corporal generan humedad interna que no siempre puede escapar. FUTURELIGHT® aborda justamente esa cuestión: su estructura electrohilada crea un entramado nanoporoso que permite la evacuación continua de vapor, sin renunciar a la resistencia frente al agua y el viento.
Esta membrana se usa ya en modelos como los de la colección Advanced Mountain Kit, pensada para el alpinismo de un día o fin de semana, y el esquí de montaña. Las prendas que integran FUTURELIGHT® combinan esta membrana con aislantes como Cloud Down y tecnologías reflectantes que optimizan el calor, pero siempre respetando la idea original: gestionar la interacción con la humedad y regular la temperatura de forma activa, permitiendo que la energía del cuerpo se libere en movimiento sin comprometer la protección.
Con este video presentaba The North Face en 2019 su nueva membrana FUTURELIGHT
Muy ligero pero resistente
Lo que diferencia a FUTURELIGHT® de otras membranas es, además de su transpirabilidad, su ligereza y resistencia estructural. Al estar reforzada con Spectra® (una fibra de Polietileno de Ultra Alto Peso Molecular o UHMWPE muy usado en el sector hospitalario, militar y otras aplicaciones técnicas), es ultraligera y extremadamente resistente y The North Face lo integra en sus tejidos para mejorar la resistencia a la abrasión y a los desgarros, aportando máxima durabilidad sin añadir peso en prendas y mochilas técnicas.
¿Por qué? Pues por que de esa manera esos tejidos aguantan y son resistentes aunque tengan fuertes rozaduras con rocas, se pise con crampones, o incluso con esquís. Además, no requieren tratamientos químicos agresivos como PFAS.
Esto convierte a la membrana en una opción práctica para expediciones largas, ascensiones rápidas y descensos técnicos en esquí de travesía, donde la combinación de peso mínimo y eficiencia térmica es crítica.
Deportistas como Benjamin Védrines, en su Ascensión récord al K2 (subió en solo 11 horas y bajó en parapente), o Christina Lustenberger en descensos alpinos técnicos con esquís, ya van equipados/as con prendas que incluyen FUTURELIGHT® para enfrentarse a condiciones extremas. En esas experiencias, la membrana ha mostrado capacidad para mantener la transpirabilidad bajo esfuerzo intenso y proteger frente a lluvia, nieve y viento, algo que GORE‑TEX, con su enfoque más rígido, no siempre consigue en actividades de alta intensidad.

Christina Lustenberge, esquiadora de montaña
La introducción de FUTURELIGHT® también ha supuesto un cambio en la forma de concebir la ropa técnica: no se trata de prendas aisladas, sino de sistemas completos donde la membrana define el comportamiento del conjunto, desde chaquetas hasta botas, pasando por mochilas y guantes. Para reunir todas esas prendas en un solo conjunto, The North Face lanzó la colección Advanced Mountain Kit (AMK) que ejemplifica esta filosofía: cada pieza complementa la membrana, optimizando movimiento, ligereza y protección en un ecosistema funcional pensado para la alta montaña.
En los últimos años, FUTURELIGHT® ha evolucionado, expandiéndose a más colecciones de The North Face y adaptándose a distintos usos sin perder su enfoque técnico. Ha sido testada durante cientos de días en expediciones reales y ensayos de laboratorio, y su desempeño ha sido ampliamente validado por profesionales del alpinismo y el esquí de montaña.
Hoy, FUTURELIGHT® se perfila como una alternativa seria a GORE‑TEX, no solo en impermeabilidad, sino en la manera en que permite que el cuerpo funcione de forma natural durante la actividad física intensa. No es una solución para quienes buscan confort pasivo en la nieve urbana o la estación de esquí, sino para quienes se mueven rápido, sudan y necesitan que la membrana trabaje con ellos, no en su contra. Es decir, es más bien para uso deportivo.
Con todo, The North Face sigue usando GORE‑TEX® en gran parte de sus colecciones, especialmente las que se orientan al esquiador, ya sea freerider como alpino. Mientras que para su gama orientada para el que quiere subir con sus esquís o en alpinismo, incluye FUTURELIGHT®.

The North Face mantiene GORE-TEX para sus colecciones de esquí alpino y freeride
