Neiges Catalanes está viviendo una situación curiosa. Mientras en estos últimos años ha perdido dos de sus estaciones de esquí (Puigmal 2900 y Puyvalador), al mismo tiempo sus números económicos están subiendo notablemente: más ingresos, más forfaits vendidos y más esquiadores (y snowboarders) eligen sus pistas.
Para hacernos una idea, hasta la pandemia lo habitual es que en su primera gran parte de la temporada, la que va desde la apertura de las primeras pistas a principios de diciembre hasta acabar la campaña de Navidad y Fin de Año, era facturar unos 7 u 8 millones de euros. Pues bien, desde este 2022 las cifras de este periodo han ido subiendo a los 10 millones, y ahora incluso a los 13.
Está claro que las nevadas de estos inviernos están ayudando mucho, pero también las fuertes inversiones de estos años en todas las estaciones de esquí. Con un Font-Romeu Pyrénées 2000 inmerso actualmente en un plan director de 25 millones de euros; con Les Angles dando un fuerte impulso a su restauración y actividades complementarias al esquí; y un Trio ( Porté-Puymorens, Formiguères y Cambre D'Aze) acometiendo inversiones en remontes y diversificación tras la llegada de Alex Rigletti que está haciendo que esté batiendo récords de numeros.
Una situación muy boyante que representa un gran impulso para la economía de estos valles, ya que solo en estas estaciones de esquí se están empleando 2.000 personas todo el año, que cuando llega el invierno suben a 5.000 trabajadores.
Crecimiento, diversificación y un futuro prometedor por delante que Michel Poudade, Director de Neiges Catalanes celebra con gran entusiasmo.
Señor Poudade, las cifras de este invierno son especialmente positivas. ¿Qué balance hacen desde Neiges Catalanes?
"Hoy, basándonos en lo que podemos controlar y cuantificar, es decir, en la actividad directa de las estaciones de esquí, hemos alcanzado aproximadamente 13 millones de euros en ingresos desde el mes de diciembre. Es una cifra muy importante para nosotros y para el conjunto del territorio."
¿A qué volumen de actividad corresponde esa cifra de ingresos?
"Corresponde a casi 380.000 días de esquí, lo que supone aproximadamente un 20 % más que la media de otras temporadas. Son datos muy sólidos que confirman que estamos viviendo un invierno claramente por encima de la normalidad."
Más allá de los ingresos directos, ustedes hablan de un impacto económico mucho mayor para la región.
"Exactamente. Es un aspecto clave. Esos 13 millones de euros de facturación directa representan en realidad casi 70 millones de euros en ingresos económicos para toda la región. Ese impacto no se queda únicamente en las estaciones de esquí."
¿Cómo se reparte ese beneficio económico en el territorio?
"Afecta a toda la economía de montaña: alojamientos turísticos, restaurantes, comercios locales, pueblos de los alrededores, servicios y profesionales vinculados al turismo. No son solo los municipios donde están las estaciones de esquí los que se benefician, sino todo el entorno. Las estaciones siguen siendo auténticos motores económicos, y los beneficios van mucho más allá de las pistas."
¿Qué efectos concretos tiene una buena temporada de invierno en la economía local?
"Una buena temporada determina en gran medida el balance económico anual del territorio. Hablamos de contratación estacional, ampliación de horarios comerciales, mayor visibilidad para los profesionales locales y dinamización general de la actividad económica. El invierno es decisivo para el conjunto de la región."
¿Qué papel han jugado las condiciones meteorológicas en este buen inicio de temporada?
"Han sido determinantes. Hemos tenido nevadas cuando las necesitábamos y sol cuando lo necesitábamos. Esa combinación de factores nos ha llevado por una trayectoria muy positiva desde el inicio del invierno."
Aun así, usted insiste en la prudencia. ¿Por qué?
"Porque en la montaña todo puede cambiar muy rápido. Una sola semana de mal tiempo en febrero puede llevarse por delante rápidamente la ventaja que hemos acumulado. Por eso somos optimistas, pero siempre con prudencia."
¿Sigue siendo la nieve el factor central de todo este modelo económico?
"Sin ninguna duda. Sin nieve, los beneficios económicos serían completamente diferentes. La dependencia del llamado 'oro blanco' sigue siendo omnipresente en nuestra economía de montaña."
En los últimos años se han realizado importantes inversiones. ¿Han valido la pena?
"Sí, claramente. No nos arrepentimos de las sumas invertidas. Eran necesarias para garantizar la viabilidad a largo plazo de la economía, para mejorar las infraestructuras y también para diversificar la oferta, aunque el esquí sigue siendo el motor principal."
¿Qué importancia tiene la cooperación entre estaciones dentro de Neiges Catalanes?
"Es un factor clave. Cuando hay nieve, todos trabajan. El grupo Neiges Catalanes nos permite unificar recursos en ámbitos como la seguridad, la comunicación e incluso los equipos técnicos en caso de necesidad. La cooperación fortalece al conjunto del sistema."
La temporada aún no ha terminado. ¿Con qué perspectivas afrontan los próximos meses?
"La temporada se extiende hasta marzo, así que queda recorrido. Pero las bases son sólidas. Lo que hemos ganado, lo hemos ganado, y eso ya es muy importante para toda la región. Afrontamos el final del invierno con optimismo, pero con la prudencia propia de la montaña."

Plano con los planos de pistas de las seis estaciones de esquí que conforman Neiges Catalanes
