Para estas proximas horas se espera la enésima nevada en los Pirineos y en gran parte del resto de España. Una señal de que definitivamente estamos ante una temporada que va a ser épica desde principio a fin. Una situación que incluso lleva sucediéndose desde finales del mes de noviembre, en mayor o menor medida dependiendo de las zonas de la península.
Según datos de AEMET o de MeteoCat, actualmente los espesores de nieve superan ampliamente la media para estas fechas, especialmente en el Pirineo oriental y algo más dentro de la media en la parte central.
Ahora llega un nuevo episodio de sudeste y levante que se activará a partir del sábado y que podría alargarse durante bastantes días, lo que volverá a dejar nieve en las montañas, con grosores que podrían ser relevantes en algunos sectores y, desde luego, volver a incrementar los actuales espesores.
Para analizar la excepcionalidad del episodio de nieve de los próximos días hay que fijarse en el índice EFI extreme forecast index, del modelo de previsión centroeuropeo (ECMWF). Se trata de una previsión probabilística que nos indica lo inusual que podrá ser la nevada para estas fechas.
Los colores naranjas que vemos en el Pirineo Oriental en el mapa inferior indica que el episodio de nieve podría considerarse entre muy inusual o extremo en este área. El mapa analiza la previsión prevista entre el sábado, 17, y el martes, 20 de enero.

Previsión nevadas entre el sábado 17 al martes 20
Del mapa también llama la atención que la nevada podría ser muy significativa en los próximos días en el norte de África, hacia el Atlas y las montañas del norte de Argelia aparte de algún sector de los Alpes.
La primera tanda llegará el fin de semana alimentada por el viento de sudeste.
El pistoletazo de salida del cambio de tiempo que afectará a los Pirineos será el paso de un frente a lo largo del viernes. Llegará con poca actividad y tan sólo dejará alguna pequeña nevada por encima de 1.300 o 1.400 m a lo largo del día. El frente quedará estancado en la costa mediterránea, al tiempo que se irá formando una borrasca en superficie, alimentada por el aire frío que irá entrando en altura procedente del Atlántico norte. La borrasca mediterránea entrará en juego el sábado, haciendo incidir viento de sudeste cargado de humedad hacia los Pirineos.
Todo hace prever que la nevada podrá ser relevante el sábado en la cara sur de los Pirineos. El viento del sudeste suele ser efectivo en cuanto a precipitación hacia el Prepirineo (al sur de la línea Port del Comte-Cadí-Puigmal), pero también en muchas otras zonas de la cara sur del Pirineo Occidental (Alta Ribagorça), así como en la cara sur del Pirineo Aragonés.

Mapa de previsión para el lunes
Pese a que faltan días y la previsión podría variar, la mayoría de modelos de precipitación prevén registros notables entre el sábado y el domingo en los Pirineos, en algunos casos superiores a los 50 litros por metro cuadrado (en torno a 50 cm en cotas altas). La cota de nieve no será tan baja como el pasado fin de semana, a priori se moverá entre los 1.200 y 1.400 metros durante el fin de semana.
Los mapas de precipitación acumulada hasta las 22 h del domingo marcan máximos de precipitación hacia el Pirineo Aragonés (modelos ICON y ECMWF), mientras que el GFS la prevé en el sur del Pirineo catalán. Se trata de modelos generalistas, aunque bastante indicativos en cuanto al posible escenario final.
El episodio de lluvia abundante de sudeste todo parece indicar, a estas alturas, que irá evolucionando hacia levante a partir del lunes debido al posicionamiento de la borrasca en el entorno de las islas Baleares.
Esta posición haría incidir vientos de gran recorrido marítimo hacia Cataluña de levante y gregal. Este escenario nos haría hablar de precipitaciones abundantes sobre todo en el extremo oriental de los Pirineos (al este del Ripollès), hacia la cordillera Transversal, el Montseny y también en el extremo sur del país. La precipitación sería más modesta cuanto más en el oeste en el caso de los Pirineos. La cota de nieve continuaría situada hacia los 1200 o 1400 m, a pesar de algunas fluctuaciones arriba o abajo.
El invierno ha llegado a los Alpes para quedarse
Tras un inicio de temporada en que la nieve se ha hecho de rogar en gran parte de los Alpes y la europa central, el cambio de año está dejando un escenario plenamente invernal, marcado por un frío persistente y episodios de nieve recurrentes. La situación viene determinada por un bloqueo atmosférico con altas presiones reforzadas en el norte del continente que canalizan aire frío hacia Europa central, mientras las borrascas circulan más al sur.
Cuando estas perturbaciones más templadas alcanzan el entorno alpino y entran en contacto con el aire frío ya instalado, las precipitaciones se producen mayoritariamente en forma de nieve, incluso a cotas relativamente bajas. Este mecanismo está favoreciendo nevadas frecuentes y, en algunos sectores, acumulaciones muy significativas, acompañadas de viento y formación de ventisqueros en zonas de alta montaña.
El frío se mantiene de forma sostenida en numerosos valles y estaciones de esquí, con jornadas en las que apenas se produce deshielo, especialmente en orientaciones umbrías y áreas elevadas. Las temperaturas nocturnas continúan claramente negativas y las máximas diurnas se sitúan por debajo de los valores habituales para estas fechas, consolidando un manto nivoso estable pero exigente desde el punto de vista de la gestión y la seguridad.
Este contexto confirma que el invierno 2025-2026 ha pasado de ser complicado, a ser uno de los más fríos en los Alpes desde al menos 2017, con episodios que recuerdan a inviernos más severos de la pasada década. En los próximos días no se espera un cambio radical de patrón: tras ligeras oscilaciones térmicas, el ambiente seguirá dominado por el frío y la nieve, prolongando un escenario plenamente invernal en el macizo alpino.

Un coche enterrado en nieve en los Alpes de Francia esta semana
