Sierra Nevada, el "congelador" de España en 2025: Pradollano registra las temperaturas más bajas del año. La estación granadina protagoniza los extremos meteorológicos del último balance de la AEMET, alcanzando una mínima absoluta de -17,1 ºC durante el pasado mes de diciembre.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha hecho públicos los "Datos Extremos de 2025", un resumen anual que sitúa a Sierra Nevada como el epicentro del frío en la Península Ibérica. Según el informe, Pradollano ha acaparado los récords de temperaturas bajas en un año marcado por fuertes contrastes climáticos en todo el país.
El protagonismo de la sierra granadina se consolidó el pasado 22 de diciembre, coincidiendo con el inicio oficial del invierno. En esa jornada, Pradollano no solo registró la temperatura mínima absoluta del año con unos gélidos -17,1 ºC, sino que también marcó la temperatura máxima más baja de todo 2025, con el termómetro sin poder subir de los -11,2 ºC.
Estas cifras sitúan a Sierra Nevada como el punto más extremo del país en cuanto a rigor invernal, contrastando radicalmente con los 46 ºC alcanzados en El Granado (Huelva) durante el mes de junio, la otra cara de la moneda térmica nacional.
Un año de contrastes en España
Mientras que las cumbres granadinas sufrían el frío extremo, el resto del archipiélago y la península mostraban comportamientos muy diversos:
- Canarias: Agüimes (Gran Canaria) registró la noche más calurosa con una mínima de 31,3 ºC en julio, mientras que Maspalomas fue el punto más seco del país con solo 55 mm de precipitación anual.
- Galicia y Asturias: El norte peninsular destacó por la abundancia de agua y la falta de sol. Casas do Porto (A Coruña) lideró las precipitaciones con 3.510 mm, mientras que Llanes (Asturias) fue el lugar con menos horas de sol (1.379 horas).
- Cantabria: Los Picos de Europa registraron la racha de viento más fuerte, alcanzando los 201 km/h en Camaleño el 5 de noviembre.

La estación meteorológica denominada "Sierra Nevada, Pradollano (Parque Nacional)" es una de las infraestructuras más importantes para la observación climática en el sur de Europa. Situada a una cota de 3.092 metros sobre el nivel del mar, este punto de la red oficial de la AEMET constituye un observatorio privilegiado de la troposfera, minimizando las distorsiones térmicas propias de los asentamientos humanos.
Geográficamente, su ubicación en las proximidades de las cumbres de Sierra Nevada permite una monitorización precisa de las masas de aire polar y mediterránea. A esta altitud, el instrumental debe enfrentar condiciones de operatividad extrema; para ello, cuenta con anemómetros calefactados diseñados para evitar la obturación por cencellada y sensores de precisión protegidos contra la alta radiación ultravioleta.
La relevancia de esta estación trasciende la estadística meteorológica. Sus registros son esenciales para la nivología y la prevención de aludes, así como para el estudio del permafrost dentro del Parque Nacional. En 2025, su capacidad para capturar datos en el límite de lo habitable ha permitido certificar temperaturas de -17,1 °C, reafirmando su papel como el principal centinela del cambio climático y la seguridad en la alta montaña peninsular.
