Durante muchos años en las estaciones de esquí había un 'pacto no escrito': tú dejabas tu material apoyado en una barandilla y nadie los tocaba. Podías entrar a comer algo, tomarte una cerveza o ir al lavabo, que al salir allí estaban tus tablas preparadas para seguir tu jornada.
Tampoco es que haya cambiado mucho la cosa, pero si que cada vez es más habitual que alguien te diga "cuidado donde dejas las cosas". Especialmente en terrazas cerca de aparcamientos. Más arriba era impensable que alguien te pudiese birlar unos esquís.
Al menos esto es lo que pensó un joven que tras salir del «Chalet de la Marine» de Val Thorens, a 2.500 metros de altitud, se encontró con que sus Stockli de 2025 valorados en unos 1.700 euros, no estaban donde los dejó apoyados. Y eso que la familia se había tomado la molestia de algo tan clásico como mezclar esquís a la hora de dejarlos juntos.
Lo cuenta el diario Le Figaró, donde añade que el chico tuvo que bajarse la montaña andando con sus botas puestas. Es probable que porque los remontes que había por la zona no tuviesen permiso para bajar esquiadores (algo para lo que se tiene que pedir permiso). Claro que quizás, también podría haber explicado el caso al personal de la estación para que alguien lo devolviese a la base en una moto de nieve.

Chalet de la Marine, lejos de cualquier lado.
En cualquier caso parece que este no es un caso aislado. Por ejemplo, desde el 20 de noviembre se ha denunciado el robo de unos 150 pares en Val Thorens y Les Menuires. Muchos de ellos desaparecen en puntos ya localizados. Los ladrones ya saben que allí pueden 'trabajar' con toda la tranquilidad. Prueba de ello no es solo que se tomaron la molestia de buscar la otra pareja de Stöckli, sino que en otras ocasiones ese van probando esquís hasta que algunos de ellos les entran en la bota.
Por que claro, más de uno se estará preguntando que si alguien roba unos esquís allí arriba es porque se va esquiando. Así que por tanto ¿cómo ha llegado? Pues con material muy barato comprado de segunda mano. Después lo deja en la terraza abandonado y cuando localiza el botín baja con el pista abajo. Para hacer eso, antes tiene que haber probado varias fijaciones hasta que le entra alguna, o adaptarlas allí mismo rápidamente.
Algunas de estas terrazas que saben que son puntos preferentes, tratan de advertir a sus clientes. En el «Chalet de la Marine» solo la temporada pasada calcula que desaparecieron la friolera de... ¡unos 50 pares de esquís!. Por eso además de alertar, ofrece un candado bajo fianza. Pero la gente los rechaza por que no creen que les puedan robar unos esquís allí arriba.
De todas maneras otra de las acciones que están tomando algunos de estos locales es poner vigilancia. Montan una gran carpa con portaesquís candados. Una especia de guardarropa cuya actividad comienza a las 11.30h y dura hasta poco antes del cierre de remontes.
Otros restaurantes como «La Folie Douce» y «360 Val Thorens» también están pensando en poner carteles de advertencia. Algo que la mayoría de locales son reticentes a hacer para no dar una mala imagen.
Por esa misma razón los datos reales todavía son muy escuetos. Nadie quiere reconocer que en su terraza roban esquís o tablas de snowboard. Pero la gendarmería ante el incremento de denuncias está empezando a alertar a través de redes sociales.

Alerta ante el robo de esquís publicada por la Gendarmería en redes sociales
Por ejemplo, el Escuadrón de la Compañía de Gendarmería de Albertville, revela que solo desde este pasado 20 de noviembre, se han denunciado unos ¡150 pares de esquís! en Val Thorens y Les Menuires. El Escuadrón de la Compañía de Gendarmería de Chamonix por su parte dice que en su csso son entre 40 a 50 robos de esquís en una temporada normal. Por fortuna algunos de ellos son recuperados. Bien porque pillan al caco o porque alguien los encuentra abandonados y solos en la terraza al acabar la jornada...
Aunque las fuerzas del orden en Francia refuerzan cada año sus efectivos en la montaña para prevenir estos actos de delincuencia, se asegura que no hay consejos milagrosos, sino seguir el sentido común.
«El mejor consejo es saber bien dónde se dejan los esquís y vigilarlos de cerca. Es cuestión de sentido común. Es cierto que estamos de vacaciones, pero incluso allí arriba hay que mantener los reflejos básicos.
Los restaurantes y terrazas de las estaciones de esquí se esfuerzan por garantizar la seguridad de los esquís, a veces con soportes para esquís equipados con antirrobos o contenedores seguros. Animamos a los esquiadores a que los utilicen».
En todo caso, donde parece que se roban más esquís es en Val Thorens. Según dados de la Gendarmería de Albertville, cada invierno llegan 120 efectivos especiales para vigilar las estaciones de su area de responsabilidad (Tignes, Val d'Isère, Val Thorens, Les Arcs, Les 3 Vallées). Pues bien, en Val Thorens colocan 16 gendarmes de dedicación exclusiva.
¿Quiénes son los autores de estos robos? Se habla de delincuencia de oportunidad. Alguien compra un forfait y sub específicamente a la montaña, a veces con esquís viejos sin ningún valor, para robar. ¡Así que cuidado con tu material!
Aunque también se aceptan consejos para evitar el robo..

La Folie Douce en Val Thorens. Pese a está a 2.600 metros de altitud, también pueden birlarte los esquís o la tabla de snowboard
