Ha sido un desmantelamiento lento pero sin pausa. Primero fue la renuncia a usar el sistema de fabricación de nieve programada. Después desmontó las estancias de varios días cerrando entre semana y abriendo exclusivamente en las semanas de Navidad y vacaciones escolares para dar por finiquitada la temporada a mediados del mes de marzo aunque las condiciones en pista fueran óptimas.
Incluso llegaron a dejar de pisar las pistas como se hace habitualmente para reducir el impacto de la pisada de nieve en invierno. Así que alguien les vendió una máquina con orugas de goma...
La realidad es que a día de hoy, el Director de Artouste, Jean-Christophe Lalanne, reconoce que el esquí apenas supone ya entre un 7 o el 8% de su facturación total. Ahora el 80% de sus ingresos llegan del Petit train d'Artouste. Ahora buscan seguir ampliando este porcentaje ajeno a la nieve y los remontes con nuevos proyectos.
Reparto de ingresos de Artouste
- 80%: Petit Train d'Artouste
- 12-13%: Karting de montaña, mountainbike, restaurantes, deportes acuáticos en el lago, patinetes eléctricos y la zona de spa
- 7-8%: Esquí
Aparcado el proyecto de la pista de esquí 'seco', un tipo de instalación de superficie plástica elaborada a base de materiales reciclados que permite hacer cursillos sin depender de la nieve, ahora Artouste se ha fijado en la montaña rusa de Hautacam para replicar el modelo y montar otra similar.
Según el director, el proyecto ya está muy bien definido, con una modificación del Plan Local de Desarrollo Urbano (PLU) en marcha y con el inicio previsto de las obras en 2027. El reto ahora es conseguir subvenciones para esta pista de 850 metros, con un coste estimado de entre 2 y 2,5 millones de euros.
De aprobarse, esta pista de trineo sobre raíles se ubicará cerca del pueblo de Fabrèges, a los pies de la estación de esquí... o lo que queda de ella. De esta manera se podrá ofrecer actividades todo el año ininterrumpidamente. Actualmente cuando se cierra el telecabina para realizar las tareas de mantenimiento, no se puede acceder al Petit Train d'Artouste, que discurre por las cotas altas del complejo de montaña. Desde la pandemia esta atracción ferroviaria se abre también en invierno.
De esta manera Artouste está dejando atrás el modelo de estación de esquí de manera más pausada, en una lenta transición que evite dramas económicos a los comerciantes y pequeños empresarios locales. Se espera que solo este nuevo trineo permita subir el número de visitantes al pueblo hasta los 250.000 aproximadamente cada año.
Que se pierda una estación de esquí nunca es del agrado de los que les gusta este deporte o los que viven de este sector. Pero la realidad es que el panorama ha ido cambiando mucho en el Pirineo a lo largo de la vida de Artouste. Cuando se creó en los años '60, las comunicaciones por carretera no eran tan rápidas y los otros complejos invernales también eran pequeños. La gente esquiaba cerca de casa y los gastos operativos eran pocos.
Hoy, muchos de aquellas pequeñas estaciones se han ido uniendo y otras se han ido ampliando creando una enorme competencia a la que por las razones que sea, otras como Artouste no han sabido adaptarse a la situación.
Para poner en contexto la situación de Artouste, cuando la gestionaba Altiservice (hasta 2019) el 40% de los ingresos venían de la temporada de invierno. Por aquel entonces se vendía unos 30.000 días de esquí (y unos 97.000 visitantes) Ahora el municipio recibe 191.000 turistas anuales. Y esperan aumentar esa cifra hasta los 250.000 en un par o tres de años.
De todas maneras desde aquel 2019 que Artouste salió de la órbita de Altiservice, se han registrado temporadas muy buenas, combinada con otras en que la falta de nevadas han puesto las cosas complicadas. Especialmente con la renuncia a su sistema de fabricación de nieve. Gracias a una gran bajada de precios que dejó el pase a 19 euros, las pistas se llenaban y de hecho en 2022 cerró la mejor temporada desde los años '90.
Son números que revelan desde el Ayuntamiento de Lauruns, aunque quedaría por saber cuál es la facturación que se lograba antes con tan solo 97.000 personas y las que tienen ahora con el doble. Y cómo gestionaran un pueblo donde llegue un cuarto de millón de turistas cada año y muchos más coches. Es probable que acaben facturando lo mismo que años atrás solo con el esquí, pero el precio a pagar será mucha más masificación en sus calles y un incremento en el coste de los servicios.
El tiempo lo dirá. Y el Partido Verde, quién se opone a cualquier tipo de proyecto en Artouste, y probablemente lo haga también a este nuevo Alpine Coaster.

