Dos personas fallecieron el pasado 7 de enero de 2026 tras estrellarse un helicóptero ligero Robinson R44 contra los cables de una instalación de ocio (al parecer una tirolina) de la estación de esquí Ashatli Park, en en el territorio de Perm Krai, una región ubicada en la vertiente occidental de los Montes Urales en el centro de Rusia.
Según han informado medios rusos e internacionales, a bordo del helicóptero viajaban únicamente dos ocupantes: el piloto y un empresario ruso, que fallecieron en el acto a consecuencia del impacto. La aeronave realizaba un vuelo a baja altura cuando, por causas que todavía se investigan, impactó contra los cables metálicos de la instalación ubicada en la estación de esquí, lo que provocó la pérdida inmediata de control y la posterior caída del aparato.
Las imágenes muestran al helicóptero Robinson R44 negro acercándose lentamente a los cables. El piloto parece creer haber ganado suficiente altura para esquivarlos con seguridad. Pero momentos después, la aeronave se engancha en los cables y es arrastrada hacia atrás con violencia. Se suelta y se precipita al suelo violentamente cuando varios esquiadores descendían una de las pistas de esquí.
El pasajero ha sido identificado como Ilyas Gimadutdinov, de 41 años, empresario del sector del transporte y fundador de la compañía Tattranskom, que opera en la región de Perm, prestando servicios de transporte principalmente al sector del petróleo y el gas. El piloto, de unos 40 años, era un directivo vinculado a la misma empresa.
Las autoridades confirmaron que no hubo más personas afectadas, ni entre usuarios de la estación ni entre el personal de la tirolina. De hecho esa infraestructura casualmente estaba parada por tareas de revisión, por lo que no circulaba ningún usuario.
Tras el siniestro, los servicios de emergencia se desplazaron al lugar, aunque no pudieron hacer nada por salvar la vida de los ocupantes. La Fiscalía de Transporte de Rusia y los organismos de aviación civil han abierto una investigación penal por un presunto delito contra la seguridad aérea, al tratarse de un accidente con víctimas mortales aunque no habrá nadie a quíén juzgar ni meter en prisión ya que a los dos protagonistas les habrán dado sepelio hace meses.
Entre las hipótesis preliminares que se manejan figuran un posible vuelo no autorizado o a una altitud inferior a la permitida, así como un error de cálculo del piloto al sobrevolar una zona con infraestructuras elevadas. También se analiza si el helicóptero contaba con la planificación de vuelo adecuada y si se respetaron las normas de seguridad aérea vigentes para este tipo de operaciones en áreas turísticas y de montaña.
Ashatli Park es una estación de esquí que combina actividades de invierno, pistas de esquí y sistemas de remontes, y no es habitual que helicópteros privados sobrevuelen la zona a tan baja altura. Las autoridades locales han subrayado que el accidente no guarda relación con la avería del remonte.
Uno de los trozos del fuselaje del helicóptero estrellado en la estación de esquí rusa de Ashatli Park sobre la nieve.
