"A río revuelto, ganancia de pescadores". Unos lo hacen bien, y los hay que en plan cutre. Estos últimos, en forma de Uber piratas, se han instalado en los accesos a las estaciones de esquí de Navacerrada y Valdesquí. Saben que en cuanto se llenan los aparcamientos cierran la carretera y que la alternativa al transporte público es escasa y mal gestionada. Así que se colocan estratégicamente para llevar gente hasta las pistas.
Esto lo cuenta el Confidencial Digital quién añade que todo este negocio se hace en negro y en plan pirata. De la misma manera que pasa en muchos países en desarrollo ( y a veces incluso en ciudades occidentales), todo se negocia dentro del coche: cuántos entran o qué va a costar la subida. Según cuenta el medio digital, el precio suele rondar los 25 euros por esos 2 kilómetros. Si es así, tampoco es un coste disparatado. Aunque eso si, de todo ese dinero las arcas públicas no ven nada. Es dinero negro y con garantías de seguridad algo dudosas.
No hay registro alguno de ese viaje, solo se acepta dinero en efectivo y no se puede reservar (al menos digitalmente). Todo se hace a pie de carretera.
Para dejar el coche, hay dos sitios que son clave. Uno de ellos es una explanada que sumará unas 300 plazas en total. Está justo antes de la subida a la barranca, donde también hay dos aparcamientos que son controlados por agentes forestales. Si se completa el aforo, cortan el tráfico para mantener la seguridad. Entre todos estos espacios caben 500 vehículos. En fines de semana como estos con nieve, pueden llegar a concentrarse unas 12.000 personas en Navacerrada, según los cálculos del Ayuntamiento de la localidad. Así que los parkings están a reventar desde primera hora del día.

Aparcamiento en Navacerrada
Que haya gente dispuesta a subir esquiadores hasta las pistas cuando la carretera está cerrada y el servicio de transporte público está mal gestionado, pues es toda una tabla de salvación para clientes y estaciones. ¿El coste? Pues no es desorbitado teniendo en cuenta la inversión total para una jornada de esquí entera (forfait, comida, gasolina y puede que alquiler de material). Y si son dos o tres a repartir, pues 'pecata minuta' De hecho el Confidencial Digital recoge el testimonio de un usuario quién afirma que
No se dice nada de la bajada. Puede que ya sin tanta prisa muchos de ellos estén dispuestos a hacer cola a la espera de alguno de los escasos autobuses o que gracias a una llamada telefónica los tengan de nuevo a pie de carretera para acercarlos a donde hayan aparcado. Eso si, vía otros 25 lereles. Entonces ya no empieza a ser rentable este método.
Un grupo de personas hace cola para bajar en uno de los buses públicos de Navacerrada a Madrid
