La Sierra de Guadarrama vivió este lunes una jornada crítica cuando unas 200 personas, entre ellas muchas familias con niños pequeños, quedaron atrapadas a 1.800 metros de altitud bajo temperaturas bajo cero. La falta de transporte de regreso provocó momentos de pánico, empujones e intervenciones de la Guardia Civil para organizar la evacuación.
Lo que prometía ser una jornada festiva en la nieve aprovechando el día de la Lotería de Navidad terminó en un episodio de angustia en el Puerto de Cotos. Centenares de visitantes que acudieron a la sierra se encontraron con que el servicio de autobuses fue incapaz de absorber la demanda de regreso, dejando a una multitud a la intemperie con temperaturas medias de -2ºC.
Escenas de pánico y falta de previsión
La tensión comenzó a fraguarse al mediodía. Según testimonios de los afectados, muchos esperaban desde las 12:00 horas sin que pasara ningún vehículo de transporte público. "La niña no nota los pies del frío que tiene", relataba una madre ante la desesperación de no saber cuándo llegaría el próximo bus.
A medida que las horas pasaban y la luz del día desaparecía, el nerviosismo se tradujo en avalanchas y situaciones de gran tensión a las puertas de los pocos autobuses que llegaban. Algunos conductores, ante el temor de que la situación se descontrolara y los pasajeros no respetaran las medidas de seguridad, optaron por no abrir las puertas hasta la llegada de las autoridades. "Tiene que venir la Guardia Civil, desalojar el autobús y dejar a las personas que vayan sentadas, que es como tienen que ir", explicaba uno de los conductores en el programa 'El tiempo justo' de Telecinco.
La situación requirió la movilización urgente de la Guardia Civil y Protección Civil. Los agentes tuvieron que desalojar autobuses sobrecargados y ordenar a los presentes en filas para agilizar el traslado en los siguientes vehículos que se habilitaron para la evacuación.
Hacia las 18:00 horas, la DGT activó el aviso amarillo en el puerto por acumulación de nieve, pidiendo extremar la precaución justo cuando la situación comenzaba a normalizarse gracias a la llegada de más autobuses y a la coordinación de los servicios de emergencia.
El problema de fondo reside en la limitada frecuencia de la línea interurbana 691. En días laborables, las salidas desde la cumbre dependen de si la estación de Valdesquí está abierta; de lo contrario, solo existen cuatro expediciones diarias (11:05, 12:35, 16:35 y 18:35), una oferta claramente insuficiente para la afluencia registrada este lunes.
Tras el operativo, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha hecho un llamamiento a la "prudencia y responsabilidad ciudadana". Martín insistió en la importancia de acudir a la montaña correctamente equipados con ropa de abrigo y seguir siempre las indicaciones de seguridad, especialmente al viajar con menores.
Aunque el delegado lamentó lo ocurrido, defendió la "respuesta eficaz" de las administraciones para facilitar la evacuación. Sin embargo, el mensaje para los madrileños fue claro: para disfrutar de la nieve con seguridad, no basta con planificar el ascenso, ya que la verdadera complicación puede encontrarse en el camino de vuelta.
