Pese a las nevadas del mes de noviembre que permitieron abrir muchas estaciones de esquí especialmente en el Pirineo, ahora la nieve empezaba hacer falta. Pero siempre hay quién sabe encontrarla y a 'mogollón'. Y sino que se lo digan a dos excursionistas que se quedaron 'clavados' sin saber para donde tirar. Hasta el punto de que tuvieron que llamar para que les rescataran.
Según informa La Dépeche el Peloton de Gendarmerie de Haute-Montagne (PGHM) des Hautes-Pyrénées, el sábado 13 de diciembre recibieron una llamada de dos excursionistas que se habían quedado 'clavados' en un punto del Col du Tourmalet.
Según el equipo de rescate de montaña, los dos senderistas habían abandonado las rutas marcadas para seguir senderos sin señalizar, ya cubiertos de nieve. La combinación de un equipo inadecuado y la nieve acumulada transformó rápidamente su excursión en una situación peligrosa. Frente a ellos se encontraba una pendiente empinada y dura, y detrás, un terreno ya difícil de cruzar sin el equipo adecuado.
Esta situación es típica de la montaña durante los periodos de nieve: un sendero parece accesible, luego la nieve se endurece, la pendiente se vuelve más pronunciada y el excursionista se encuentra atrapado. Sin crampones, piolets ni experiencia en este tipo de terreno, cada paso se vuelve incierto. Para estos dos, la situación estaba clara: ya no podían continuar sin ayuda de especialistas.
Para hacernos una idea de la situación, los rescatistas del PGHM de los Altos Pirineos, para llegar a ellos dos también tuvieron que sortear un entorno inestable, gestionando el riesgo de resbalones o incluso de avalanchas. Su dominio de las técnicas de progresión y la seguridad del terreno les permitió transformar una situación potencialmente grave en un simple susto.
En un comunicado a través de diario La Depeche, los gendarmes aprovecharon la oportunidad para reiterar un mensaje simple pero crucial para la seguridad en la montaña:
Un consejo también válido a la hora de ir con nuestros esquís, especialmente en esta época de poca acumulación de nieve. La tentación de seguir una pista que se ve nevada o desviarse haciendo travesía de un sendero marcado es fuerte, especialmente cuando la montaña parece tranquila. Pero una placa de hielo o una pendiente más pronunciada de lo esperado pueden atrapar incluso a deportistas en buena forma física.
Respecto a los dos protagonistas de la noticia, calados por la humedad, exhaustos de esperar y cansados de la caminata, se les hizo complicado volver al punto donde habían aparcado su vehículo, asó que un par de agentes del PGHM los llevaron en coche oficial hasta donde lo tenían estacionado...

