Un promotor inmobiliario quiere añadir viviendas de lujo y una zona base elegante con todo tipo de servicios, desde un spa hasta una «playa de esquí», en la estación de esquí de Killington, que nunca ha destacado por sus instalaciones. Pero, ¿está Vermont preparado para ello?
Killington, la extensa estación de esquí situada en el centro de Vermont, tiene muchos motivos para ser famosa: su pico principal, el que da nombre a la estación de esquí, es gracias a su 1.292 metros la segunda montaña más alta del estado; cuenta con casi 120 kilómetros de pistas marcadas y un desnivel de más de 914 metros; y cada año esquían allí unas 800 000 personas.
Pero nunca ha destacado por tener una base con un pie de pistas elegante, al estilo de lo que se ve en las Rocosas como por ejemplo dn Beaver Creek, Aspen o Deer Valley.
Great Gulf, una promotora inmobiliaria con sede en Toronto, quiere cambiar eso. Tiene previsto invertir 3.000 millones de dólares para construir una nueva base en la montaña durante los próximos 25 años. El proyecto contempla conjuntos de viviendas de lujo, dos plazas públicas, una gran zona abierta con asientos y servicios a pie de remontes que en Estados Unidos denominan "ski beach", un bosque para hacer ejercicio, un spa forestal, una pista de patinaje, una piscina panorámica y más de 9.300 metros cuadrados de locales comerciales y restaurantes a lo largo de un paseo peatonal. Para hacernos una idea de la imagen que quieren, el diseño de todo esto se ha encargado a Moshe Safdie, un estudio de arquitectura responsable, entre otros proyectos, del complejo Marina Bay Sands de Singapur (ese icónico complejo de lujo con tres torres hoteleras coronadas por el Sands SkyPark y su famosa piscina infinita).

Una enorme piscina bajo una zona de vidrieras panorámicas se incluye en el proyecto de Great Gulf
Killington se suma así a la carrera por el lujo que está arrasando en la industria del esquí.
Deer Valley Resort se encuentra en plena expansión. Ha duplicado su superficie esquiable y está inmersa también en la construcción de un pie de pista que ellos aseguran será el 'ski beach' más grande de Norteamérica. Se están gastando la friolera de 5.000 millones de dólares en proyectos que incluyen casas de 9 millones de dólares.
Powder Mountain, la estación de esquí de Utah adquirida en 2023 por el cofundador de Netflix, Reed Hastings, está reservando algo más de 1.000 de sus 3.200 hectareas esquiables para uso exclusivo de los residentes de una nueva urbanización llamada Powder Haven, donde los terrenos edificables tienen un precio medio de 4 millones de dólares, más una cuota anual de entre 30 000 y 100 000 dólares.
Stowe Mountain Resort, al norte de Vermont, los promotores invirtieron 500 millones de dólares durante dos décadas para crear una urbanización de lujo en la zona de Spruce Peak, que incluye cinco restaurantes, un hotel, un club y un campo de golf solo para socios, una pista de hielo al aire libre de 930 metros cuadrados y 450 residencias con precios que oscilan entre los 200.000 y los 15 millones de dólares.
Pero, por su magnitud, el proyecto de Killington eclipsa cualquier otra estación de esquí del este de Estados Unidos. En el New York Times explican esta semana que Vermont no ha tenido un proyecto de esta envergadura desde al menos 1970, añadiendo que
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Killington organiza cada temporada un Gigante y un Slalom femenino
Durante décadas, Vermont ha rechazado eficazmente los proyectos de desarrollo a gran escala. En 1970, el estado promulgó la Ley 250, una ley histórica sobre el uso del suelo que restringe los proyectos de desarrollo a gran envergadura al exigir revisiones costosas y que requieren mucho tiempo de trabajo, sobre los posibles impactos en el agua, el aire, el tráfico y la estética. Ese proceso frustró los anteriores esfuerzos de desarrollo de Killington, que culminaron en una encarnizada batalla a mediados de la década de 1980 que bloqueó un plan para ampliar la estación de esquí a una zona de 400 hectáreas conocida como Parker's Gore, considerada un hábitat privilegiado para los osos.
Irónicamente ahora que Vermont se asocia ahora a un estado demócrata, cambió hace unos meses aquella restricción y aprobó la Ley 181, que introdujo reformas radicales en la ley de desarrollo que firmó un republicanos en los años '70. Great Gulf tiene grandes esperanzas ahora en que el proyecto de Killington se agilice.
Explica el NYT que la parte baja de Killington es una mezcla de lo antiguo, lo nuevo y lo hortera. Se llega a la estación de esquí tras recorrer 5,6 km por una carretera de acceso, sin un centro urbano definido. Los alojamientos base Ramshead y Snowshed, que datan de principios de la década de 1960, son ahora símbolos de una gloria pasada. La zona base está dominada por una extensión de grandes aparcamientos sin nada más.
La idea de crear una villa turística existe desde que se fundó Killington en 1958. Por entonces ya se tenía la idea invertir 1.000 millones de dólares en construir una pueblo en solo un año (lo que equivaldría ahora a unos diez mil millones de euros)
El plan actual se empezó a dibujar en 2023, cuando Great Gulf adquirió 450 hectáreas en la base de Killington por 43 millones de dólares y anunció sus planes de reconfigurarla por completo.
La configuración del conjunto recuerda (salvando las diferencias) a Boi Taüll. La zona de esquí de Killington y la base del pueblo se separaron a principios de la década de 2000, cuando el anterior propietario del complejo invernal, la ahora desaparecida American Skiing Company, comenzó a vender partes del complejo para obtener liquidez. La zona de la base se vendió a un promotor privado y la montaña se vendió a Powdr Corporation, con sede en Utah. (Un caso similar al del Pirineo de Lleida donde la zona de pistas y remontes es de FGC Turisme desde 2019 y la parte hotelera repartida entre unos pocos propietarios, entre ellos esquiades que se quedó con tres hoteles. Hasta entonces todo era de Nozar, que se desprendió de todo para saldar deudas con el ICF.)
En septiembre de 2024, Powdr vendió el complejo a un grupo de esquiadores y propietarios de viviendas de Killington liderado por el fundador del fondo de inversiones Phill Gross y Michael Ferri, propietario de franquicias de lavado de coches y cambio de aceite. Great Gulf también entró en el accionariado como inversor minoritario del grupo. Los nuevos propietarios aseguraron que reinvertirán todos los beneficios y se comprometieron a poner 60 millones de dólares para ampliar el sistema de fabricación de nieve con más de 1.000 modernos cañones de alta eficiencia y nuevos remontes.
Según el plan de Great Gulf, los antiguos alojamientos de Snowshed y Ramshead serán demolidos y sustituidos por una nueva urbanización, donde los visitantes podrán comprar, comer y alojarse después de un día en las pistas. Aunque también quieren atraer a los que no les guste esquiar tanto o incluso los que nada. Sin tapujos, la empresa aseguraba ne un comunicado en verano de 2024, que
"el objetivo del nuevo Killington es rivalizar con las estaciones de esquí más impresionantes de Norteamérica, como Vail o Aspen».
El plan requiere que el pequeño pueblo de Killington, que tiene unos 1.400 habitantes, mueva la carretera de acceso a la estación de esquí para permitir un diseño más accesible para los peatones. Hasta ahora, la ciudad ha comprometido más de 80 millones de dólares en mejoras de la infraestructura pública de carreteras y agua, lo que incluye la ampliación de una red municipal de agua.
Esto ayudará a abordar la contaminación de las fuentes locales afectadas por PFAS (un grupo de químicos sintéticos persistentes que no se degradan fácilmente y se acumulan en medio ambiente y cuerpo humano, causando riesgos para la salud como cáncer y alteraciones hormonales. Provienen de productos antiadherentes, impermeables y espumas antiincendio), que ha obligado a algunas empresas a transportar agua en camiones. Las mejoras se financiarán, en parte, con un bono de financiación mediante incremento de impuestos (TIF), que toma dinero prestado basándose en el aumento previsto de los ingresos por impuestos sobre la propiedad. Es decir, lo que se recaudará gracias a esas nuevas viviendas que se construirán.
Great Gulf esperaba inicialmente comenzar las obras en la primavera de 2025, pero ahora prevé que la construcción comience en la primavera de 2027, y que las primeras viviendas estén terminadas en 2029. Cada una de ellas tendrán un valor estimado de entre 2 y más de 6 millones de dólares cada una. Aunque en dos años siempre pueden ocurrir muchas cosas...
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El proyecto contempla construir de cero la base de la estación para crear una zona de servicios y ocio para todo el año
Un campo de obstáculos lleno de retos
Uno de los principales retos a los que se enfrenta el proyecto de Great Gulf es la crisis de la vivienda y la escasez de mano de obra en Vermont. Muchos trabajadores simplemente no pueden encontrar un sitio para vivir. Ya no solo por el precio, que es muy alto, sino que es que simplemente no hay. Se calcula que en todo Vermont solo el 3 % de las viviendas están disponibles para alquilar, una de las tadas más bajas de todo Estados Unidos, lo que ha contribuido a que sea el segundo estado con mayor índice de personas sin hogar, según la Agencia de Financiación de la Vivienda de Vermont. Y por otra parte la tasa de desempleo de Vermont, del 2,5 %, es la segunda más baja del país, lo que refleja la escasez de mano de obra.
Es decir, que ni tienen mano de obra disponible ni la pueden traer porque no tendrán donde vivir.
Great Gulf estima que el proyecto dará empleo a unos 3.000 trabajadores de la construcción y creará más de 1.500 puestos de trabajo permanentes en el sector hotelero. La urbanización aumentará el número de viviendas en la ciudad de Killington en más de un 70 %. Lo que plantea la pregunta: ¿dónde vivirán?
La estación de esquí y Great Gulf donaron un total de 700 000 dólares a la ciudad de Killington para comprar terrenos con los que construir entre 300 y 400 viviendas asequibles para los empleados, pero la construcción no comenzará hasta que se complete la red municipal de agua, lo que llevará varios años. El complejo invernal ofrece actualmente 400 residencias para empleados para sus cerca 1.750 personas que tiene contratadas durante la temporada alta de invierno.
Great Gulf también está considerando construir viviendas para empleados en la cercana Rutland, que con 41.000 habitantes es la quinta ciudad más grande de Vermont. Está a 20 minutos de la estación de esquí y en su día fue un próspero centro de las industrias del mármol y el ferrocarril. Tiene una comunidad de clase trabajadora y es tristemente conocida por la grave crisis de heroína de estos últimos 15 años que ha sido noticia a nivel nacional.
Actualmente está experimentando una especie de renacimiento que ha atraído a nuevos residentes y, con ellos, tasas de desocupación negativas según un estudio de hace un par de años donde se determinó también que el condado de Rutland, que incluye también al pueblo de Killington, necesitará 9.000 nuevas viviendas en la próxima década para satisfacer la demanda. Si quieren seguir mejorando necesitan viviendas para los nuevos trabajadores, y esto es lo que les está frenando para crecer económicamente.
Todo esto hace que al final la gente se muestre muy escéptica con estos nuevos desarrollos en Killington ya que no es la primera vez que planea y abandona la construcción de un pueblo en la base de la estación.
Curiosamente los grupos ecologistas que frustraron los anteriores esfuerzos de expansión de Killington, ahora no han dicho nada sobre el proyecto Great Gulf. Sin embargo ahora es el propio Gobierno de Vermont quién se muestran reticente ya que aaseguran que hipotecar los futuros impuestos resta dinero al fondo estatal para otras cosas como la educación.
Además sobre el proyecto de Killington, aseguran que en términos de creación de empleo no es muy bueno ya que aunque siempre es bueno traer más trabajadores porque generan economía, los que se pretenden generar son temporales y quedará la incógnita de qué pasará con esas 3.000 personas cuando se acaben las obras.
De todas maneras queda por resolver cuando se aprobará el proyecto de Great Gulf. Con funcionarios estatales y locales reacios al desarrollo, nadie espera que se den mucha prisa, así que no lo esperan hasta mediados de 2026 como mínimo.
Con todo, lo que refleja todo esto es que hay empresarios millonarios que tiene ganas de hacer más dinero todavía pero se ha apretado tanto a la vivienda y la clase trabajadora, que ahora tienen dificultades para poder llevar todo eso adelante. Y es que antes de poner el primer ladrillo tiene que garantizar una vivienda para que quieran venir hasta un estado como es Vermont donde no hay desempleados.

Un grupo de esquiadores en Killington pasean la bandera americana por la estación de esquí






