Lo ha vuelto a hacer. Giorgio Bortolo Oliva, un empresario italiano que hace solo ocho meses aparcó su helicóptero en lo alto de Madonna di Campiglio para irse a esquiar, ahora se ha plantado con la misma aeronave en Passo Maniva. Y de nuevo los Carabinieri fueron rápidamente a su encuentro y le han propuesto para sanción. Si la pasada vez le cayó 2.000 euros, ahora la prensa italiana pide que se le retire del todo la licencia para volar.
Giorgio Bortolo Oliva de 66 años, es un empresario italiano de la provincia de Brescia, estrechamente vinculado al sector siderúrgico. Preside Industrie Riunite Odolesi (I.R.O.), grupo dedicado a la producción y laminación de acero, especialmente para la construcción. Asimismo, es propietario y directivo de Olifer, empresa familiar fundada en 1961 e integrada en el grupo Olifin, que agrupa varias sociedades industriales relacionadas con la transformación del acero, el ámbito energético, generación hidroeléctrica. Es uno de esos grupos industriales con fuerte arraigo en el norte de Italia.
Por tanto 2.000 euros fueron nada para este hombre, y la multa que le puedan poner será 'pecata minuta' de nuevo. Por eso se pide que se le prohíba volar. Sobre todo si se tiene en cuenta que hace cinco años protagonizó otro grave incidente.
El 25 de octubre de 2020 volaba con un amigo de 59 años también empresario de Brescia, en un helicóptero que se estrelló en una zona accidentada cerca de los lagos de Cime Bianche de Cervinia, a unos 3.000 metros sobre el nivel del mar. Iban a las pistas de esquí de Zermatt. Tras varias horas de búsqueda el compañero de viaje de Giorgio Bortolo fue encontrado sin vida y él fue hospitalizado con pronóstico muy grave.
Según la Fiscalía de Aosta, ese día no había condiciones para volar por lo que el hombre fue acusado de homicidio. Se declaró culpable y enviado prisión ocho meses, pero como la pena no superaba el año y no tener antecedentes, fue suspendida y se fue a casa.
La Ley en Italia prohibe volar y mucho menos aparcar un helicóptero por encima de los 1.600 metros. Una autorización solo extendida a fuerzas de seguridad y pilotos con licencia específica la cual no tiene este empresario que o no tiene la cabeza bien amueblada, o se debe creer por encima de la Ley. Ambas cosas razones de peso para retirarle el permiso de vuelo.

