La leyenda del esquí alpino Lindsey Vonn, poseedora de 82 victorias en la Copa del Mundo, ha iniciado la temporada con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026, donde planea poner fin oficialmente a su carrera profesional. La esquiadora estadounidense, que se prepara para participar en el primer Descenso del año en St. Moritz, Suiza, ha sorprendido al mundo del deporte afirmando que se encuentra, físicamente, en la mejor forma que jamás haya tenido.
Uno de los desafíos más grandes que Vonn enfrentó en su regreso la temporada pasada fue su equipo, particularmente las botas de esquí. La esquiadora estadounidense reveló en una entrevista a Reuters, que el modelo que ella calzaba había sido cambiado en estos cinco años desde que se retiró, y aunque se sentía muy bien con las nuevas propuestas de la marca durante los entrenamientos, nunca lograba ser rápida en competición.
Esta dificultad la llevó a probar entre 20 y 30 pares de botas diferentes, corriendo con un par distinto casi a diario, lo que supuso un verdadero desafío. Finalmente, a tres cuartas partes de la temporada anterior, decidió volver a utilizar su modelo antiguo, el cual estaba cogiendo polvo en el sótano y que nadie más usaba. La decisión fue crucial, pues ese material es el que le permitió volver a los ajustes óptimos para su configuración perfecta con el esquí.
Vonn compara la importancia de este ajuste al señalar que en el esquí de competición, "no se pueden montar los mismos neumáticos en diferentes coches y esperar que funcione". La nueva bota, por alguna razón relacionada con su morfología y su ángulo de esquí, no le resultaba adecuada. Este regreso a su antiguo equipo fue la solución que la llevó al podio en su última carrera en Sun Valley, permitiéndole finalmente alcanzar su objetivo. Gracias a esta solución en el equipamiento, la esquiadora afirma sentirse ahora capacitada para esquiar tan rápido como desee.

Lindsey Vonn observa el estadio de competición de St. Mortiz donde ayer marcó el mejor cronómetro en los entrenamientos oficiales
"Estoy en mi mejor estado de forma"
A sus 41 años, Vonn se siente mejor que antes de su primera rotura del ligamento cruzado anterior en 2013. Actualmente, afirma no tener dolores musculares, lo cual considera lo más importante.
El principal objetivo físico de Vonn durante el verano fue ganar mucha más fuerza. La temporada anterior se sintió más delgada de lo que le hubiera gustado, ya que no tuvo tiempo suficiente para recuperar masa muscular. Este verano, sin embargo, logró aumentar su peso en unos 5,5 kg, un logro que la tiene encantada y que requirió un gran esfuerzo. La corredora de Copa de Mundo de esquí alpino, asegura haber sido más disciplinada que nunca en su alimentación y en su enfoque general durante todo el verano.
La preparación de verano se desarrolló principalmente en Park City, Utah. Además, realizaron dos concentraciones en Nueva Zelanda y Chile. Para la segunda fase en sudamérica se incorporó a su equipo el doble campeón olímpico Aksel Lund Svindal, quien ahora es el nuevo entrenador de Vonn. A pesar de haber tenido dificultades con la nieve durante dos semanas de entrenamiento en Colorado, el equipo pudo entrenar bien.

Aksel Lund Svindal y Lindsey Vonn en una rueda de prensa previa al Descenso de St. Moritz
La decisión de volver a la competición estuvo fuertemente ligada a la ubicación de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno. Vonn confiesa que no se habría planteado el intento si no se celebraran en Cortina.
"Es una estación muy importante para mí; fue allí donde conseguí mi primer podio y varias victorias, por lo que me siento como en casa".
La ventaja de competir en Cortina radica en que podrá correr en una pista que conoce excepcionalmente bien, habiéndola esquiado unas cuarenta o cincuenta veces, significativamente más que la mayoría de sus rivales. De hecho, en la localidad italiana logró 12 victorias repartidas a partes iguales entre Super-G y Descenso.
En cuanto a su rendimiento reciente, Vonn capitalizó la confianza adquirida con el podio de Sun Valley y la dinámica positiva de haber perfeccionado su equipo. Mentalmente, esta confianza la está impulsando para la nueva temporada. Recientemente demostró su buen estado de forma al marcar ayer miércoles el mejor crono del primer entrenamiento en St. Moritz. Aunque el entrenamiento fue sólido pero no excepcional, su profundo conocimiento de la pista suiza le permite encontrar sus referencias rápidamente, sin necesidad de muchas sesiones de práctica.
Con 82 victorias, un total de 138 podios, 3 medallas olímpicas, 8 en el Campeonato Mundial, 4 grandes globos de cristal y 16 pequeños, cada nuevo logro, hace algo más grande su historia.

Lindsey Vonn con Sofia Goggia, juntas en los entrenamientos para el Descenso de este fin de semana en St. Moritz
