Apenas son un puñado de metros repartidos en tres pistas, pero suficientes como para que se puedan seguir dando algunas clases de esquí en Fuentes de Invierno. Irónicamente es la única estación que no tiene ningún tipo de sistema de producción de nieve. Otras como Valgrande-Pajares, San Isidro y Alto Campoo que si disponen de cañones, han tenido que cerrar este lunes sus instalaciones por falta de condiciones.
De todas maneras la apertura de Fuentes de Invierno solo se entiende por el gran trabajo realizado por el personal de la estación de esquí. Desde Cara Norte, empresa que gestiona las instalaciones alleranas, aseguran que
"Tenemos un compromiso con los profesionales y autónomos que dependen de la estación de esquí. A poco que podamos debemos abrir algunas pistas.
Estando a principios de temporada era complicado hacerlo con reservas de nieve, así que son los maquinistas y el personal de pistas los que deben 'jugar' con lo que hay y son lo que la saben mover para poder abrir".
La apertura de una pequeña oferta de pistas permite mantener un ecosistema económico. Principalmente el de los profesores de la Escuela de Esquí de Fuentes de Invierno que estos días están pudiendo trabajar y acumular horas. También es importante la restauración, y, aun con una oferta tan limitada, también los alojamientos. Aunque no han llenado, la ocupación es mucho mayor que el año pasado cuando la estación no pudo abrir por falta de nevadas.
Por su parte, las otras estaciones de esquí que tambien habían logrado abrir en la Cordillera Cantábrica, este lunes ya estaban cerradas. Es el caso de Valgrande-Pajares, que empezó el martes día 2 de diciembre con algo más de 2 kilómetros de pistas que llegaron a alcanzar casi los 4km en el fin de semana, pero que el domingo desaparecieron de repente cerrando por completo las instalaciones.
En San Isidro el sábado llegaron a habilitar más de 10 kilómetros de pistas, pero el domingo sin embargo se cerró todo por viento, y así se mantiene hoy lunes, último dia de Puente de la Inmaculada por falta de nieve. Dos días de apertura en total que sin embargo han logrado atraer a unos 2.000 esquiadores: 300 el viernes y el resto al día siguiente.
Una situación similar a la de Alto Campoo. La estación cántabra también abrió su temporada de esquí el viernes, pero aguantó hasta ayer domingo. Hoy lunes finalmente se han cerrado las pistas aunque se mantienen la oferta de uso turístico tras haber mantenido un máximo de 8 kilómetros esquiables.
Previsiones meteorológicas
La semana que comienza hoy en la Cordillera Cantábrica estará marcada por la inestabilidad y la llegada de sucesivos frentes atlánticos, poniendo fin a los días de calma. Los pronósticos apuntan a un patrón meteorológico dominado por precipitaciones, viento y unas temperaturas inusualmente suaves para el inicio del mes de diciembre.
Tras un breve respiro este lunes, donde los cielos estarán nubosos pero con escasa probabilidad de precipitación, se espera un cambio drástico. A partir del martes o miércoles, la influencia de las borrascas atlánticas se hará sentir con fuerza, provocando un aumento considerable en la probabilidad de precipitaciones en toda la franja septentrional de la Península haciendo de esta semana, una de las más húmedas de lo que va de diciembre.
Este panorama térmico mantiene la cota de nieve en niveles muy altos, generalmente por encima de los 2.500 metros durante gran parte de la semana. Por lo tanto, los aficionados a los deportes de invierno deberán esperar, ya que la precipitación se transformará en lluvia incluso en las principales estaciones de esquí. Podría haber un ligero descenso de la cota hacia el fin de semana, pero sin esperarse nevadas copiosas.
La inestabilidad vendrá acompañada de vientos moderados de componente sur, con posibilidad de intervalos fuertes y rachas muy fuertes en las zonas más elevadas de la cordillera. Se recomienda extremar la precaución en puertos de montaña y áreas expuestas.
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Cursillistas reciben clases en Fuentes de Invierno





