Un joven de 20 años falleció el jueves tras sufrir un grave accidente en la estación de Åre, apenas 21 minutos después de que se abrieran las primeras instalaciones de la temporada. El accidente se produjo cuando la estación solo tenía cuatro pistas abiertas (Gästrappet, Lower Lundstappet, Åreleden y Red Hill) y dos remontes en funcionamiento.
Este sábado, las autoridades suecas han confirmado que no existen indicios de delito y que el suceso se considera un accidente, mientras la comunidad local sigue profundamente afectada.
El siniestro se produjo a las 8:21 horas en la pista Gästrappet, minutos después de que Skistar Åre pusiera en funcionamiento dos de sus remontes y abriera cuatro pistas para inaugurar oficialmente el invierno. Cuando el equipo de patrulla de esquí llegó al lugar, encontró al joven inmóvil unos 150 metros por debajo de un cañón de nieve. Los servicios de rescate, ambulancias y policía acudieron de inmediato. El esquiador fue trasladado de urgencia al hospital de Östersund con lesiones ya de extrema gravedad, pero los médicos no pudieron salvarle la vida. Falleció a las 15:30 horas, según confirmó la policía regional de Jämtland.
Este sábado se ha sabido que, según la policía, el joven no chocó contra otro esquiador ni contra una instalación: simplemente cayó durante el descenso, un incidente descrito como un “mal giro” por parte de los responsables de la estación de esquí. Los agentes han anunciado que no seguirán con la investigación, ya que no hay indicios de ningún tipo de delito. No obstante, la autopsia, que podría aclarar la causa exacta de la muerte, continúa en curso.
Skistar, la empresa que gestiona el dominio esquiable, ha reaccionado con prudencia y ha evitado entrar en detalles. Maria Kruse, responsable de comunicación, dijo que el equipo respondió de inmediato y expresó al diario Aftonbladet que
“Lamentamos profundamente lo sucedido. Estamos pensando en los familiares y atendiendo a nuestro personal.
El fallecido era originario de la región de Estocolmo y estudiaba en Campus Åre, un centro preuniversitario situado en la propia localidad. La tragedia ha afectado de lleno a la vida estudiantil. Compañeros y profesores pasaron la mañana del jueves esperando noticias desde el hospital. Las autoridades activaron un servicio de apoyo psicológico para la comunidad estudiantil, que continúa operativo hoy sábado.
La localidad de Åre, uno de los destinos de esquí más importantes de Escandinavia y habitual sede de pruebas de la Copa del Mundo de Slalom, sigue consternada. Medios locales describen un ambiente de duelo tanto entre vecinos como entre los primeros esquiadores que estrenaban la temporada.

Una máquina pisapistas en la estación de esquí de Are
