Andorra se enfrenta a un inicio de temporada de nieve marcado por la escasez de mano de obra temporal, una situación que, según Grandvalira, pone en riesgo la operativa de diversos servicios. En la presentación de las novedades de Andorra para esta próxima temporada de esquí, David Ledesma, director de Marketing de Grandvalira, ha lamentado la "afectación significativa" que ha supuesto la implementación del Entry/Exit System (EES) en la contratación de personal. Este sistema, derivado de un mayor control fronterizo, está generando dificultades para la llegada de empleados temporeros.
Grandvalira emplea a 580 trabajadores fijos, y necesita la incorporación de aproximadamente 2.230 temporeros para poder funcionar a pleno rendimiento. Ledesma ha señalado que "el impacto que puede tener para nosotros y para nuestras operativas es significativo".
Inversión en riesgo y servicio 'premium'
Uno de los puntos más preocupantes para la comercializadora de la nieve es la pérdida potencial de trabajadores ya formados y experimentados. Ledesma ha criticado que la nueva legislación pone en riesgo la inversión realizada en formar personal que ya conoce los estándares de calidad requeridos para los clientes. El ejecutivo ha recordado que el destino andorrano se está posicionando hacia un
"cliente cada vez más premium, el cual exige un servicio también premium. La imposibilidad de que este personal repita temporada podría tener una afectación clara en el nivel de servicio ofrecido."
El director de Marketing ha reconocido que la crisis del 'Entry/Exit' está afectando a trabajadores que habitualmente colaboran con las estaciones, pero que ahora, debido a las nuevas condiciones legales, no pueden regresar a Andorra y optan por trabajar en otros destinos, principalmente en las Islas Baleares, como Ibiza y Mallorca.

David Ledesma, Director de Marketing de Grandvalira Resorts
La restauración, la unidad de negocio más afectada
El impacto de la falta de personal se centra especialmente en la restauración, un sector que Ledesma califica como
"un pilar importante del negocio de las estaciones de esquí. Si no se logra contratar a todo el personal necesario, la situación podría llevar incluso a no abrir algunos de los puntos de restauración al inicio de la temporada."
Ante esta situación, Ledesma ha manifestado que Grandvalira tendrá que hacer "todos los esfuerzos posibles" para garantizar la sostenibilidad del negocio, manteniendo abiertas las unidades más afectadas, como la restauración.
"Las estaciones han tenido que realizar ya un gran esfuerzo económico para garantizar el alojamiento de sus empleados, con más de la mitad de los temporeros alojados en instalaciones propias o arrendadas, lo cual supone un inmenso esfuerzo económico"con un costo altísimo.
Esta medida busca asegurar que los trabajadores estén a gusto y puedan rendir al 100%".
Mirando hacia el futuro inmediato, Ledesma admitió que es posible que al arrancar la temporada "quizás no tengamos todos los trabajadores que necesitaríamos". Una de las soluciones que se barajan es la búsqueda de personal europeo, lo que inevitablemente conllevará "esfuerzos extraordinarios" y un incremento en el gasto de personal al tener que ofrecer salarios más elevados para atraer a los empleados.
El ejecutivo concluyó que, en la temporada 2025/26, las estaciones de esquí deben adaptarse no solo al cambio meteorológico (que ha obligado a acortar los días esquiables), sino también al "cambio de legislación".

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