La estación de esquí de Sierra Nevada ha amanecido este viernes con su primera nevada significativa del otoño, lo que siempre dispara el optimismo entre los que están esperando con ganas el inicio de la temporada de invierno. El paso de la borrasca Claudia, un sistema de bajas presiones que ha inyectado aire frío y húmedo en la Península, es el responsable de estas precipitaciones que han teñido de blanco las cumbres del complejo invernal.
La nevada, que se produjo principalmente durante la madrugada, ha dejado una significativa capa de nieve, aunque la acumulación fue más notoria en las cimas. Las previsiones meteorológicas apuntaban a una precipitación de hasta 0.8 cm de nieve nueva en cotas intermedias, con la cota de nieve experimentando un descenso notable y situándose en torno a los 2.400 y 2.500 metros. Este episodio es fundamental para que la estación comience a asentar la base de la nieve de cara a la próxima temporada.
En cuanto a las previsiones, el frente de Claudia continuará activo, aunque la tendencia es que las lluvias ligeras predominen durante el fin de semana. No obstante, la posibilidad de más precipitaciones en forma de nieve no se descarta, especialmente durante la noche del domingo, cuando el termómetro podría descender hasta los -1°C en las zonas más altas. El resto de la provincia se mantiene en alerta por las lluvias fuertes asociadas a esta borrasca.
Por su parte, la empresa gestora de la estación, Cetursa Sierra Nevada, ha confirmado y valorado positivamente este primer episodio de nieve. Fuentes de Cetursa han indicado que la nieve se registró a partir de la cota 2.500 y han reafirmado que esta nevada es un paso clave en los preparativos para el inminente inicio de la temporada de esquí, cuya apertura oficial está prevista para el último fin de semana de noviembre. La estampa blanca de hoy sirve, por tanto, como el pistoletazo de salida para la cuenta atrás de la ansiada temporada de invierno.
Hay que recordar que Sierra Nevada arrancará la temporada de esquí 2025/2026 después de una inversión de más de 19 millones de euros centrada en la garantía de nieve, la modernización de remontes y la renovación de servicios clave.
Para asegurar la calidad de las pistas, la estación de esquí refuerza su sistema de nieve artificial con la instalación de un Snow Factory en Mirlo Blanco, capaz de trabajar sin depender de la temperatura ambiente, garantizando actividades en Pradollano desde el inicio. Además, la flota de máquinas pisapistas se amplía con tres nuevas unidades equipadas con tecnología Snowsat para un pisado más preciso.
Las zonas de debutantes en Borreguiles también se transforman con la instalación de dos nuevas cintas transportadoras, mejorando significativamente la seguridad y comodidad para quienes se inician en el esquí. En cuanto a infraestructuras, se finaliza la construcción del nuevo restaurante Nevasol, un moderno edificio con diseño en forma de L que promete proteger su terraza del viento y ofrecer una renovada propuesta gastronómica con productos COVAP.
Estas actuaciones, junto con las revisiones técnicas de remontes clave y las mejoras en accesos por carretera, preparan a Sierra Nevada para ofrecer una experiencia más cómoda, segura y de mayor calidad a todos sus visitantes.

Las nuevas cintas capotadas en Borreguiles ya han recibido su primera nevada significativa
