La temporada de esquí comienza a tomar forma en el Pirineo, especialmente en el central. El frente de precipitaciones que ha atravesado Cataluña y Huesca durante las últimas horas, culminando hoy jueves, ha dejado la primera nevada significativa de la pretemporada, tiñendo de blanco gran parte de la cordillera y, lo que es más importante, algunas pistas de esquí alpino y nórdico.
Una nevada más generosa de lo esperado
La nieve ha sorprendido al caer a cotas más bajas de las previstas. Las predicciones iniciales del MeteoCat apuntaban a una cota de nieve muy alta, de 2.500 metros, con un posible descenso solo hasta los 1.900 metros. Sin embargo, la nevada ha sido generalizada en cotas medias, llegando hasta los 1.700 metros de altitud en todo el Pirineo catalán y Andorra.
Esta cota ha permitido que la nieve haya cubierto el pie de pista de la mayoría de estaciones de esquí. El impacto visual ha sido inmediato, con montañas como el Cadí, la Tosa d'Alp o el Pic de l'Orri amaneciendo bajo un manto blanco. La estampa ha cambiado completamente, tal como se podía constatar a través de las imágenes difundidas por estaciones como Tuixent-la Vansa y Naturland-la Rabassa a través de sus webcams.
Aunque no se han pasado datos oficialmente, en la estación de nórdico de Tuixent se había recibido hasta este mediodía unos 4 centímetros, mientras que en Port Ainés habían registrado entre 10 y 20 cm dependiendo de los puntos de medición. Aunque se prevé que parte de esta nieve se pueda derretir en las próximas horas, su importancia es clave, ya que servirá para preparar el terreno de cara a la temporada de invierno. La nieve humedece y compacta la base, estableciendo un cimiento sólido para futuras nevadas o para la producción de nieve artificial.
La nevada, que ha sido generalizada en todo el Pirineo occidental, también ha obligado a la activación de los servicios de mantenimiento de carreteras. En los puntos más altos de la red viaria, como el Port de la Bonaigua (C-28) y el Port del Cantó (N-260), se han acumulado espesores de entre 4 y 10 centímetros, lo que ha obligado a movilizar las máquinas quitanieves por primera vez esta temporada.
El frente de precipitaciones también ha dejado cantidades significativas de agua (y nieve) en el Alt Pirineu, con el principal registro en la estación de Espot (a 2.519 m), donde se recogieron 38 litros por metro cuadrado hasta el mediodía.
Esta primera gran nevada del curso enciende la ilusión entre los aficionados al esquí y marca el inicio de la cuenta atrás para la apertura de las instalaciones invernales.
![]() Quitanieves en el Port de la Bonaigua |
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Imágenes de la nevada en Port Ainé







